El Gobierno oficializó la reducción gradual de las retenciones al agro hasta 2028

El Gobierno oficializó la reducción gradual de las retenciones al agro hasta 2028

La medida establece bajas permanentes para los principales productos agroindustriales y busca impulsar las exportaciones, fomentar inversiones y mejorar la competitividad del sector.

Martín Ríos 

El Gobierno nacional oficializó este miércoles un nuevo esquema de reducción gradual y permanente de los derechos de exportación (DEX) para los principales productos agroindustriales del país. La medida fue establecida mediante el Decreto 423/2026, publicado en el Boletín Oficial, y forma parte de la estrategia económica impulsada por la administración del presidente Javier Milei para reducir la carga tributaria sobre el sector productivo.

La iniciativa alcanza a complejos clave de la economía argentina como la soja, el maíz, el trigo, la cebada, el girasol, el sorgo y distintos derivados industriales, incluyendo aceites y biodiésel.

Desde el Ejecutivo sostuvieron que el objetivo es fortalecer el perfil exportador del agro, mejorar la competitividad internacional y brindar previsibilidad a productores e inversores mediante un cronograma de reducción que se extenderá hasta fines de 2028.

Según el decreto, los derechos de exportación son considerados por el Gobierno como un impuesto distorsivo que afecta el desarrollo de las cadenas productivas. Por ello, la administración nacional ratificó su intención de continuar reduciéndolos de manera progresiva en la medida que las condiciones fiscales lo permitan.

El esquema contempla dos grandes etapas. La primera corresponde a los cultivos de invierno, donde las nuevas alícuotas entran en vigencia de manera inmediata. En este grupo se destacan el trigo y la cebada, dos producciones fundamentales para la región centro del país.

De esta manera, el trigo en grano pasará a tributar una retención del 1%, mientras que la harina de trigo quedará alcanzada por una alícuota del 2,5%. En tanto, la cebada tributará un 5,5%.

La segunda etapa corresponde a los cultivos de verano y establece un cronograma gradual para los años 2027 y 2028. En el caso de la soja, uno de los principales complejos exportadores argentinos, la alícuota actual del 24% comenzará a descender progresivamente desde enero de 2027 hasta alcanzar el 15% en diciembre de 2028.

Los productos derivados de la soja también serán beneficiados. El aceite de soja, por ejemplo, reducirá sus retenciones desde niveles de entre 18% y 22% hasta ubicarse entre el 11% y el 14% al finalizar el programa.

Por su parte, el maíz y el sorgo tendrán reducciones escalonadas que llevarán algunas posiciones arancelarias a retención cero, mientras que otras pasarán del 8,5% actual al 5,5% hacia fines de 2028.

El girasol también forma parte del esquema. Algunas variedades quedarán completamente exentas, mientras que el aceite de girasol reducirá sus alícuotas desde niveles de entre 2,5% y 4,5% hasta ubicarse entre el 1% y el 3%.

Otro de los sectores alcanzados es el de los biocombustibles. El biodiésel elaborado con aceites de colza, cártamo o camelina tendrá retención cero, mientras que el producido a partir de soja comenzará una reducción progresiva desde el 21% hasta llegar al 13% al cierre de 2028.

Desde el Gobierno señalaron que la medida busca consolidar la recuperación económica observada durante 2025 y potenciar uno de los sectores más dinámicos de la economía argentina. Además, remarcaron que la reducción de impuestos forma parte de una estrategia orientada a promover la producción, incrementar las exportaciones y ampliar la inserción internacional del país.

La decisión fue bien recibida por distintos sectores vinculados al agro, que desde hace años reclaman una disminución de la presión tributaria para mejorar la rentabilidad y fomentar nuevas inversiones. Ahora la expectativa está puesta en el impacto que la medida pueda generar sobre la producción, las exportaciones y el ingreso de divisas durante los próximos años.