Un informe internacional advierte que 1 de cada 35 solicitudes de inteligencia artificial generativa desde redes empresariales presenta alto riesgo de fuga de datos. En la región, el 87% de las organizaciones que utilizan estas herramientas queda expuesto a ciberataques.
América Latina se convirtió en uno de los principales objetivos de los ciberataques a nivel mundial, y Argentina no escapa a esa tendencia. Así lo revela un informe reciente sobre el uso de inteligencia artificial generativa (GenAI) en entornos corporativos, que advierte sobre riesgos crecientes vinculados a la fuga de información sensible y la seguridad digital.
Según el estudio, 1 de cada 35 solicitudes de GenAI realizadas desde redes empresariales presenta un alto riesgo de exposición de datos, mientras que el 87% de las organizaciones que utilizan estas herramientas queda potencialmente vulnerable frente a ataques informáticos.
Un escenario regional cada vez más complejo
El informe señala que América Latina concentra un volumen creciente de incidentes debido a una combinación de factores:
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bajo nivel de madurez en ciberseguridad,
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adopción acelerada de nuevas tecnologías sin protocolos adecuados,
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y escasa capacitación interna en el uso responsable de herramientas basadas en IA.
En muchos casos, empleados y equipos técnicos utilizan plataformas de GenAI para resolver tareas cotidianas, sin advertir que en esas consultas pueden estar compartiendo datos confidenciales, información estratégica o incluso datos personales de clientes y proveedores.
IA generativa: oportunidad y riesgo
Los especialistas advierten que la inteligencia artificial generativa ofrece enormes ventajas en términos de productividad, automatización y análisis de datos, pero su uso sin controles adecuados abre nuevas puertas a los ciberdelincuentes.
“Las herramientas de GenAI pueden convertirse en un canal involuntario de fuga de información si no existen políticas claras de uso y monitoreo”, advierte el informe. Entre los principales riesgos se encuentran:
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filtración de datos internos,
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exposición de credenciales,
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y uso indebido de información sensible por terceros.
Argentina en el radar
En el caso argentino, el escenario resulta especialmente sensible debido al fuerte proceso de digitalización de empresas, organismos públicos y pymes, muchas de las cuales no cuentan con estructuras robustas de ciberseguridad.
El informe destaca que Argentina se encuentra entre los países más expuestos de la región, tanto por el crecimiento del uso de IA en entornos laborales como por la sofisticación creciente de los ataques, que incluyen técnicas de ingeniería social, malware avanzado y explotación de vulnerabilidades en sistemas mal configurados.
La necesidad de prevención
Frente a este contexto, los expertos recomiendan:
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establecer políticas claras sobre el uso de IA en empresas,
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capacitar al personal en buenas prácticas digitales,
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implementar sistemas de monitoreo y detección temprana de amenazas,
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y reforzar las estrategias de protección de datos.
“La tecnología avanza más rápido que la conciencia sobre los riesgos. Sin prevención, la IA puede convertirse en un nuevo punto débil”, concluye el informe.
