La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, protagonizó este viernes un nuevo capítulo de su enfrentamiento con el Gobierno nacional durante los actos oficiales por el Día de la Bandera en Rosario. Desde la ciudad donde se desarrolló la ceremonia central, la titular del Senado expresó su malestar por no haber sido invitada formalmente al evento y lanzó duras críticas contra el vocero presidencial Manuel Adorni.
En declaraciones a la prensa, Villarruel consideró que la exclusión de la convocatoria constituye una señal negativa para la vida institucional del país. “No está bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Estamos en democracia y la bandera representa a todos los argentinos”, sostuvo.
La funcionaria afirmó que la falta de invitación y de un saludo protocolar envían “un mensaje pésimo” y cuestionó lo que definió como una actitud de “segregación” dentro del propio Gobierno nacional.
Pese a sus críticas, Villarruel intentó despegar la fecha patria de la disputa política y remarcó la importancia de recordar la figura del general Manuel Belgrano. “No quiero hacer de esto un acto político. Hoy debemos centrarnos en la unión de los argentinos y en los valores que representó Belgrano”, expresó.
Sin embargo, la vicepresidenta elevó el tono al ser consultada sobre la presencia de Manuel Adorni en la ceremonia. “Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni. No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni”, disparó, en una declaración que profundizó la tensión interna dentro de La Libertad Avanza.
Un gesto que no pasó desapercibido
Durante la interpretación del Himno Nacional Argentino, Villarruel protagonizó además un gesto que fue interpretado como una nueva señal de distanciamiento respecto del presidente Javier Milei. Mientras los integrantes del gabinete orientaban su mirada hacia el escenario principal donde se encontraba el mandatario, la vicepresidenta permaneció de espaldas y observó de manera fija la bandera argentina.
Según testigos y cronistas presentes en el acto, Villarruel recién giró hacia el escenario una vez finalizada la ceremonia protocolar y cuando comenzaron los aplausos del público.
El episodio se suma a una serie de desencuentros que vienen marcando la relación entre Milei y su compañera de fórmula desde hace varios meses. Fuentes presentes en Rosario señalaron además que el Presidente no habría saludado a la vicepresidenta durante el acto, una situación similar a la ocurrida durante el Tedeum del pasado 25 de Mayo.
La escena volvió a exponer las diferencias políticas y personales que atraviesan la relación entre los máximos representantes del Poder Ejecutivo, en una jornada que tenía como eje principal la conmemoración de uno de los símbolos más importantes de la identidad nacional.
