El presidente presentó el Presupuesto 2026 con metas de superávit, baja de la inflación y crecimiento económico. Vetó leyes clave y volvió a advertir al Congreso y a las provincias que no permitirá romper el equilibrio fiscal. Martín Ríos analiza los riesgos y oportunidades de este nuevo escenario.
El presidente Javier Milei presentó ayer, por cadena nacional, el proyecto de Presupuesto 2026, donde fijó un superávit fiscal primario del 1,5% del PBI, inflación proyectada en 10,1% y un crecimiento de 5%. También anunció incrementos en pensiones, salud y educación, aunque advirtió que no se permitirá ningún gasto que comprometa el equilibrio de las cuentas públicas.
Entre las medidas más destacadas, se incluye la prohibición de financiar el déficit con emisión monetaria y la creación de un marco legal para impedir que el Congreso apruebe presupuestos deficitarios. Además, Milei ratificó el veto a leyes vinculadas a jubilaciones, moratorias y financiamiento provincial, lo que generó tensiones inmediatas con gobernadores y bloques opositores.
Claves políticas
El discurso del mandatario apuntó tanto a la ciudadanía como al Congreso. Milei reiteró que “el rumbo no va a cambiar” y responsabilizó a los legisladores de evitar normas que “rompan” el equilibrio fiscal. La advertencia llega tras la reciente derrota electoral en Buenos Aires, lo que marca también un gesto de firmeza hacia su propio electorado.
Desde una perspectiva económica, los anuncios muestran una hoja de ruta clara para estabilizar las cuentas y transmitir previsibilidad. Si se cumplen las metas de inflación y crecimiento, la Argentina podría recuperar parte de la confianza de los mercados y generar condiciones para nuevas inversiones.
Sin embargo, los riesgos son evidentes:
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Políticos, por la resistencia de gobernadores y bloques opositores que podrían trabar el tratamiento del Presupuesto.
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Sociales, ya que los ajustes podrían recaer sobre los sectores más vulnerables, aun con los aumentos anunciados.
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Económicos, porque las proyecciones dependen de variables externas difíciles de controlar.
En definitiva, los anuncios de Milei son coherentes con su estrategia de déficit cero, pero el éxito dependerá de su capacidad de construir consensos políticos y sostener el apoyo social en un contexto de alta tensión.
Por Martín Ríos – Redacción Multimedios Santa Fe
