El escenario económico en la Argentina continúa siendo complejo y desafiante. Según un reciente estudio regional, seis de cada diez argentinos manifiestan tener dificultades para llegar a fin de mes, una cifra muy superior al promedio latinoamericano y que expone con crudeza la presión que sigue sintiendo el consumo interno.
El dato surge de la última edición del Ipsos Talk LATAM 2025, donde se presentó un análisis profundo sobre las tendencias que marcarán el comportamiento del consumidor latinoamericano de cara a 2026,
De acuerdo con el relevamiento, el principal desafío del consumidor en América Latina es económico: el 43% de los latinoamericanos afirma tener problemas para llegar a fin de mes. En la Argentina, ese porcentaje se eleva al 57%, mientras que en México se ubica en un 33%, mostrando un contraste significativo dentro de la región.
El estudio estuvo a cargo de María del Rosario Espinosa (Chief Client Officer), Marilina Socolovsky (Client Officer) y Martín Tanzariello (Marketing & Communications Manager), todos de Ipsos Argentina.
Un escenario de tensiones y contradicciones
Desde diferentes investigaciones, el análisis describe un contexto marcado por tensiones y contrasentidos, donde la dificultad económica convive con una esperanza sostenida en un futuro mejor.
La crisis, advierten los especialistas, no es sólo financiera: también se expresa como una crisis de confianza. En ese sentido, el 60% de los latinoamericanos considera que su sociedad “está rota”, y la corrupción aparece entre las principales preocupaciones, especialmente en países como Perú y Brasil.
Un consumidor dividido, pero con expectativas
En un escenario desigual y fragmentado, el consumidor latinoamericano busca refugio, sentido y propósito. Nueve de cada diez personas en la región (90%) sienten que el mundo está cambiando demasiado rápido, una percepción que alimenta la nostalgia por el pasado y el deseo de mayor simplicidad.
Esa mirada también impacta en la relación con las marcas: el 82% de los consumidores cree que una empresa puede apoyar una buena causa y, al mismo tiempo, ser rentable, una expectativa que redefine el vínculo entre consumo y valores.
Optimismo a pesar de todo
A pesar de los desafíos, el rasgo más distintivo del consumidor latinoamericano sigue siendo el optimismo. Ocho de cada diez personas (84%) confían en que 2026 será un mejor año que 2025, lo que funciona como motor de resiliencia en toda la región.
Señales positivas para la Argentina
El último Índice Global de Confianza del Consumidor de Ipsos trajo algunas señales alentadoras para el país. En noviembre de 2025, la Argentina registró un aumento de 6,5 puntos, alcanzando los 46,9 puntos, el mayor crecimiento mensual entre los 30 países analizados.
Si bien este repunte sugiere que los consumidores comienzan a percibir un horizonte algo más despejado, el nivel general de confianza sigue siendo bajo en términos regionales. Argentina se ubica por debajo de Brasil (52,8), México (51,7) y Colombia (49,4), iguala a Perú (46,9) y sólo supera a Chile (43,7).
Un cambio en marcha
El crecimiento del índice no implica una recuperación plena, pero sí señala que algo está cambiando en la percepción del consumidor argentino. La pregunta ya no es si el consumidor está cambiando, sino quién sabrá interpretar y capitalizar ese cambio.
En síntesis, el Consumidor LATAM 2026 se perfila como un actor que, pese a las dificultades económicas, mantiene la esperanza y busca activamente marcas que ofrezcan valor, propósito y confianza, además de productos.
