Un informe privado advirtió una caída mensual de la actividad y una desaceleración interanual. Mientras el agro y la energía traccionan en algunas regiones, la industria y el comercio siguen en retroceso, con impacto desigual en las provincias.
La actividad económica registró en noviembre una contracción del 0,8% mensual y desaceleró su crecimiento interanual, según el Índice General de Actividad (IGA) elaborado por la Orlando J. Ferreres. En la comparación interanual, el nivel general avanzó 1,6%, acumulando 5,4% en los primeros once meses de 2025.
El informe calificó el resultado como “decepcionante”, al señalar que la caída mensual cortó la expansión de meses previos y que la variación interanual se moderó por los descensos de la industria (-3,7%) y el comercio (-0,7%), sectores con fuerte peso en los principales centros urbanos del país.
Un mapa productivo con realidades distintas
Desde una mirada federal, los datos confirman desempeños heterogéneos entre regiones y actividades:
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Agro: la agricultura y ganadería crecieron 8,9% interanual en noviembre, impulsadas por una muy buena campaña triguera, con expectativas de récord. Aun así, el acumulado del año muestra una leve baja (-0,3%), reflejando la volatilidad del sector y los contrastes entre provincias.
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Industria: la manufactura volvió a caer (-1,8% mensual) y profundizó su baja interanual (-3,7%). La producción automotriz fue uno de los puntos críticos, con 37.961 unidades y una contracción del 29,3% interanual, golpeando a polos industriales de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires.
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Servicios públicos: electricidad, gas y agua retrocedieron 0,5% en noviembre. En particular, la generación eléctrica cayó 4,4% anual, según Cammesa, vinculada a menor demanda residencial en varias provincias.
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Energía: minas y canteras crecieron 9,2%, con liderazgo de Vaca Muerta. En Neuquén, la producción de petróleo crudo subió 28% interanual, mientras que el gas natural mostró una baja del 3%, marcando contrastes dentro del propio complejo energético.
Perspectivas 2026: optimismo con cautela
Pese al mal dato de noviembre, la consultora sostuvo que las perspectivas para 2026 son positivas, apoyadas en mayor orden macroeconómico y político, avance de reformas, reducción del riesgo país y mejores condiciones de inversión y crédito. No obstante, advirtió que el país atraviesa una transición productiva, con ganadores y perdedores según sector y región.
Impacto para Santa Fe y la Región Centro
Para Santa Fe, el empuje del agro y la energía contrasta con la debilidad industrial y del comercio, claves para el empleo urbano en Rosario y el cordón industrial. El desafío, coinciden analistas, será convertir los motores regionales en tracción sostenida, mientras se recompone la demanda interna y la actividad fabril.
