Recesión en Argentina: baja la probabilidad, pero sigue en niveles críticos

Recesión en Argentina: baja la probabilidad, pero sigue en niveles críticos

El índice líder marcó una caída del riesgo al 85% en marzo, lejos del pico de enero, aunque la economía aún no logra salir de zona de alerta.

La economía argentina empieza a mostrar señales de alivio, aunque todavía lejos de una recuperación sólida. Según el último informe del índice líder de la Universidad Torcuato Di Tella, la probabilidad de recesión se redujo al 85% en marzo de 2026, tras haber alcanzado niveles extremos en los primeros meses del año.

El dato marca una baja significativa respecto al 99% registrado en enero —el punto más alto de la serie reciente— y al 95,3% de febrero. Sin embargo, el indicador continúa en valores elevados, lo que refleja que el riesgo de contracción económica sigue latente.

El informe señala que durante la segunda mitad de 2025 la probabilidad de recesión se mantuvo en niveles muy altos, con un punto crítico en diciembre (98,8%) y enero (99%). A partir de entonces comenzó una tendencia descendente, vinculada a una leve recomposición en algunos indicadores de actividad.

Desde la universidad explicaron que esta baja no es abrupta por la propia metodología del índice: las probabilidades se calculan en base a datos del mes anterior, lo que genera una corrección progresiva.

El índice líder —que busca anticipar el comportamiento de la economía— también reflejó una leve mejora en los primeros meses del año:

  • Febrero 2026: 124,71 puntos (+1,17% mensual)
  • Marzo 2026: 125,53 puntos (+0,83% mensual)

Este rebote se da luego de la caída registrada en enero y acompaña la reducción del riesgo de recesión. Sin embargo, la comparación interanual sigue siendo negativa:

  • -4,93% en febrero
  • -2,91% en marzo

Es decir, la economía mejora en el corto plazo, pero aún no logra revertir el deterioro acumulado.

Otro dato clave es el índice de difusión, que mide cuántos sectores muestran mejoras:

  • Enero: 99%
  • Febrero: 80%
  • Marzo: 60%

Esto indica que, aunque algunos indicadores repuntan, la mejora no es generalizada y pierde fuerza, lo que limita las chances de una recuperación consistente.

El índice líder de la Di Tella se construye con variables sensibles para el entramado productivo: producción industrial, consumo eléctrico, despachos de cemento y patentamientos, entre otros.

Para regiones como Santa Fe —con fuerte peso industrial y agroexportador— estos datos son especialmente relevantes. La leve mejora podría anticipar cierta estabilización, pero la caída interanual y la baja difusión muestran que la recuperación todavía no llega al corazón productivo.

El informe también vincula la baja en la probabilidad de recesión con una reversión parcial en la serie tendencia-ciclo del EMAE, un indicador clave de actividad económica.

Aun así, el mensaje de fondo es claro:
la economía dejó atrás su peor momento reciente, pero sigue en zona de fragilidad.

La probabilidad del 85% no es un dato tranquilizador: sigue indicando que el escenario recesivo continúa siendo el más probable en el corto plazo.

La economía argentina empieza a mostrar señales de alivio, aunque todavía lejos de una recuperación sólida. Según el último informe del índice líder de la Universidad Torcuato Di Tella, la probabilidad de recesión se redujo al 85% en marzo de 2026, tras haber alcanzado niveles extremos en los primeros meses del año.

El dato marca una baja significativa respecto al 99% registrado en enero —el punto más alto de la serie reciente— y al 95,3% de febrero. Sin embargo, el indicador continúa en valores elevados, lo que refleja que el riesgo de contracción económica sigue latente.

El informe señala que durante la segunda mitad de 2025 la probabilidad de recesión se mantuvo en niveles muy altos, con un punto crítico en diciembre (98,8%) y enero (99%). A partir de entonces comenzó una tendencia descendente, vinculada a una leve recomposición en algunos indicadores de actividad.

Desde la universidad explicaron que esta baja no es abrupta por la propia metodología del índice: las probabilidades se calculan en base a datos del mes anterior, lo que genera una corrección progresiva.

El índice líder —que busca anticipar el comportamiento de la economía— también reflejó una leve mejora en los primeros meses del año:

  • Febrero 2026: 124,71 puntos (+1,17% mensual)
  • Marzo 2026: 125,53 puntos (+0,83% mensual)

Este rebote se da luego de la caída registrada en enero y acompaña la reducción del riesgo de recesión. Sin embargo, la comparación interanual sigue siendo negativa:

  • -4,93% en febrero
  • -2,91% en marzo

Es decir, la economía mejora en el corto plazo, pero aún no logra revertir el deterioro acumulado.

Otro dato clave es el índice de difusión, que mide cuántos sectores muestran mejoras:

  • Enero: 99%
  • Febrero: 80%
  • Marzo: 60%

Esto indica que, aunque algunos indicadores repuntan, la mejora no es generalizada y pierde fuerza, lo que limita las chances de una recuperación consistente.

El índice líder de la Di Tella se construye con variables sensibles para el entramado productivo: producción industrial, consumo eléctrico, despachos de cemento y patentamientos, entre otros.

Para regiones como Santa Fe —con fuerte peso industrial y agroexportador— estos datos son especialmente relevantes. La leve mejora podría anticipar cierta estabilización, pero la caída interanual y la baja difusión muestran que la recuperación todavía no llega al corazón productivo.

El informe también vincula la baja en la probabilidad de recesión con una reversión parcial en la serie tendencia-ciclo del EMAE, un indicador clave de actividad económica.

Aun así, el mensaje de fondo es claro:
la economía dejó atrás su peor momento reciente, pero sigue en zona de fragilidad.

La probabilidad del 85% no es un dato tranquilizador: sigue indicando que el escenario recesivo continúa siendo el más probable en el corto plazo.