El INDEC informó este jueves el Índice de Precios al Consumidor correspondiente a agosto. El dato mostró una desaceleración respecto de julio, cuando los precios habían aumentado 2,1%.
La inflación de agosto fue del 1,7%, según informó este jueves el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), marcando una desaceleración en el ritmo de aumento de los precios.
El nuevo dato representa una baja de 0,4 puntos porcentuales frente a julio, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había registrado una variación mensual del 2,1%.
Vuelve a bajar del 2%
El resultado de agosto adquiere especial importancia porque devuelve al indicador mensual por debajo de la barrera del 2%, luego del incremento registrado durante julio.
La cifra también coincidió con las previsiones del mercado. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, realizado entre consultoras, entidades financieras y centros de investigación, había estimado precisamente una inflación del 1,7% para agosto.
El bolsillo, más allá del índice
La desaceleración representa una señal favorable desde el punto de vista de la evolución general de los precios. Sin embargo, para los hogares el impacto depende especialmente de lo ocurrido con rubros de consumo cotidiano como alimentos, vivienda, servicios, transporte y salud.
El dato también tendrá consecuencias sobre distintos mecanismos de actualización vinculados al IPC, entre ellos los haberes jubilatorios y otras prestaciones que se ajustan de acuerdo con la inflación.
Agosto deja así una señal relevante: después del 2,1% de julio, la inflación mensual retrocedió al 1,7%, y el próximo desafío será determinar si esta desaceleración logra sostenerse durante septiembre.
