El endeudamiento con tarjetas alcanza niveles récord en un contexto de pérdida de poder adquisitivo.
Por Martín Ríos – Economía & Finanzas
El uso de la tarjeta de crédito continúa en aumento entre los argentinos, reflejando la búsqueda de financiamiento para gastos cotidianos ante la caída del poder adquisitivo. Según un informe de First Capital Group, el saldo total de operaciones con tarjetas alcanzó los $21,9 billones en octubre, lo que representa una suba nominal del 1,3% mensual y un crecimiento interanual del 63,4%, frente a los $13,4 billones del mismo mes del año pasado.
En términos reales, sin embargo, la variación muestra una caída mensual del 1,2% y un incremento anual del 24,2%, lo que refleja el impacto de la inflación sobre el crédito.
El Banco Central (BCRA) también destacó el aumento del uso del plástico frente al débito: en agosto se registraron 180,4 millones de operaciones con crédito por $9,4 billones, contra 178 millones con débito por $4,7 billones. Esto confirma que los consumidores optan cada vez más por financiar sus compras, aun a riesgo de pagar altos intereses.
El crédito, que en 2022 representaba el 13,3% del total de operaciones, hoy ya alcanza el 46,2%, según datos del Informe de Inclusión Financiera del BCRA. Actualmente, 14,6 millones de argentinos son deudores activos de tarjeta, lo que equivale al 39,6% de la población adulta, con un crecimiento del 4% en el primer semestre de 2025.
Frente a este escenario, los usuarios se enfrentan a un desafío cada vez mayor: el costo financiero. Aunque las compras en un solo pago no generan intereses, los consumos en cuotas o los pagos mínimos acumulan tasas elevadas. En el Banco Macro, por ejemplo, la Tasa Nominal Anual (TNA) para financiar consumos con tarjeta es de 105,30%, y el Costo Financiero Total (CFT) asciende a 127,41%, incluyendo IVA.
Además, quienes no logran cubrir el monto mínimo enfrentan intereses punitorios con una TNA del 52,65% y un CFTNA del 63,70%.
Con la reciente victoria electoral del oficialismo y la reducción gradual de tasas de referencia, se espera una moderación en el costo del crédito. No obstante, los especialistas advierten que el endeudamiento mediante el pago mínimo sigue siendo una trampa peligrosa, capaz de generar intereses exponenciales y comprometer la estabilidad financiera personal.
