Creció 18,7 % la cantidad de empresas en mora y aumentó el riesgo financiero

Creció 18,7 % la cantidad de empresas en mora y aumentó el riesgo financiero

El Índice SERF de Fidelitas cayó 6,9 puntos en agosto y se ubicó en 38,3, dentro de la categoría de “Riesgo Elevado”. La actividad industrial, el crédito y el incumplimiento de pagos agravan el escenario para el sector productivo.

El número de empresas en estado de mora aumentó 18,7 % entre enero y julio de 2026, una señal que refleja las crecientes dificultades financieras que atraviesa una parte del entramado productivo argentino.

La situación también quedó expuesta en el Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero —Índice SERF— elaborado por Fidelitas. El indicador se ubicó en agosto en 38,3 puntos, con una caída de 6,9 puntos frente a los 45,2 registrados en julio.

Con este resultado, el índice ingresó en la zona denominada “Riesgo Elevado”, que advierte sobre un deterioro de las condiciones financieras y una mayor posibilidad de incumplimientos dentro del sector empresarial.

Una combinación de factores

El escenario está marcado por el comportamiento de la actividad industrial, las restricciones para acceder al crédito y el crecimiento de la morosidad.

La reducción de las ventas y de la producción limita los ingresos de las empresas, mientras que las altas tasas y las dificultades para obtener financiamiento complican la disponibilidad de capital de trabajo.

Esto puede afectar no solamente a las compañías que registran deudas vencidas, sino también a sus proveedores y clientes. Cuando una empresa demora sus pagos, el problema se traslada a los demás integrantes de la cadena de valor.

Mayor presión sobre las pymes

Las pequeñas y medianas empresas suelen ser las más expuestas a este tipo de situaciones debido a que cuentan con menor respaldo financiero y dependen en mayor medida del flujo cotidiano de ingresos.

El incremento de la mora puede provocar postergaciones de inversiones, reducción de compras, dificultades para reponer mercadería y problemas para cumplir con obligaciones salariales, impositivas o comerciales.

La caída mensual del Índice SERF funciona así como una advertencia sobre el estado financiero de las empresas. De mantenerse la tendencia, podrían profundizarse las dificultades de pago y aumentar la tensión sobre las cadenas productivas durante los próximos meses.

El Índice SERF de Fidelitas cayó 6,9 puntos en agosto y se ubicó en 38,3, dentro de la categoría de “Riesgo Elevado”. La actividad industrial, el crédito y el incumplimiento de pagos agravan el escenario para el sector productivo.

El número de empresas en estado de mora aumentó 18,7 % entre enero y julio de 2026, una señal que refleja las crecientes dificultades financieras que atraviesa una parte del entramado productivo argentino.

La situación también quedó expuesta en el Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero —Índice SERF— elaborado por Fidelitas. El indicador se ubicó en agosto en 38,3 puntos, con una caída de 6,9 puntos frente a los 45,2 registrados en julio.

Con este resultado, el índice ingresó en la zona denominada “Riesgo Elevado”, que advierte sobre un deterioro de las condiciones financieras y una mayor posibilidad de incumplimientos dentro del sector empresarial.

Una combinación de factores

El escenario está marcado por el comportamiento de la actividad industrial, las restricciones para acceder al crédito y el crecimiento de la morosidad.

La reducción de las ventas y de la producción limita los ingresos de las empresas, mientras que las altas tasas y las dificultades para obtener financiamiento complican la disponibilidad de capital de trabajo.

Esto puede afectar no solamente a las compañías que registran deudas vencidas, sino también a sus proveedores y clientes. Cuando una empresa demora sus pagos, el problema se traslada a los demás integrantes de la cadena de valor.

Mayor presión sobre las pymes

Las pequeñas y medianas empresas suelen ser las más expuestas a este tipo de situaciones debido a que cuentan con menor respaldo financiero y dependen en mayor medida del flujo cotidiano de ingresos.

El incremento de la mora puede provocar postergaciones de inversiones, reducción de compras, dificultades para reponer mercadería y problemas para cumplir con obligaciones salariales, impositivas o comerciales.

La caída mensual del Índice SERF funciona así como una advertencia sobre el estado financiero de las empresas. De mantenerse la tendencia, podrían profundizarse las dificultades de pago y aumentar la tensión sobre las cadenas productivas durante los próximos meses.