La Provincia informó un superávit económico de $48.038 millones entre enero y junio de 2026. Los ingresos corrientes cubrieron los gastos de funcionamiento, mientras continuó la ejecución de obras e infraestructura.
Santa Fe cerró el primer semestre de 2026 con un resultado económico positivo de $48.038 millones, luego de que los ingresos corrientes permitieran cubrir la totalidad de los gastos necesarios para el funcionamiento del Estado provincial.
De acuerdo con la información oficial, entre enero y junio los ingresos corrientes alcanzaron los $6,998 billones, mientras que los gastos corrientes totalizaron $6,950 billones.
El resultado se produjo en un contexto económico nacional complejo y mientras la Provincia mantuvo la prestación de servicios esenciales en salud, educación, seguridad, asistencia social y seguridad social.
Cómo se distribuyó el gasto
Las remuneraciones de los trabajadores estatales constituyeron el principal componente del gasto corriente, con $3,110 billones durante el primer semestre.
Las prestaciones de la seguridad social representaron $1,393 billones, mientras que las transferencias corrientes alcanzaron $1,230 billones.
Según el informe provincial, el gasto en remuneraciones aumentó un 47,91% respecto del mismo período del año anterior, principalmente por el impacto de las políticas salariales aplicadas desde comienzos de 2026.
Estos números muestran que la administración santafesina logró sostener el funcionamiento de los servicios públicos con recursos corrientes sin abandonar el programa de inversión en infraestructura.
Inversión financiada con recursos acumulados
La Provincia explicó que el resultado financiero negativo registrado en sus cuentas no responde a un desequilibrio de los gastos cotidianos, sino al uso de diferentes fuentes financieras para sostener el nivel de inversión pública.
Durante el primer semestre, las obras, la compra de maquinaria y otros bienes de capital fueron financiadas mediante una combinación de recursos.
El ahorro corriente y los recursos de capital representaron el 11,61% del financiamiento. Las disponibilidades acumuladas gracias a los superávits de 2024 y 2025 aportaron el 70,26%.
También se utilizaron préstamos destinados específicamente a obras públicas, que representaron el 6,58%; convenios bancarios, con el 5,75%; y recupero de anticipos, con el 5,43%.
El Gobierno provincial aseguró que, al cierre de junio, no se registraban deuda flotante ni atrasos relacionados con los gastos de capital.
“No buscamos un superávit a costa de las obras”
El ministro de Economía de Santa Fe, Pablo Olivares, sostuvo que la estrategia provincial busca equilibrar las cuentas sin interrumpir las obras ni reducir prestaciones esenciales.
“Sería fácil mostrar superávit general a costa de no arreglar rutas, de no brindar medicamentos en los hospitales o de no garantizar un plato de comida en los comedores, pero ese no es el mandato que nos marcó el gobernador Maximiliano Pullaro”, afirmó el funcionario.
Olivares señaló que las inversiones en infraestructura tienen como objetivo generar mayor desarrollo productivo, impulsar la actividad económica y favorecer la creación de empleo en el territorio santafesino.
Bajo nivel de servicios de deuda
El Consejo Federal de Responsabilidad Fiscal verificó que Santa Fe cumplió durante 2025 con los límites establecidos para el crecimiento del gasto corriente y los servicios de la deuda.
La normativa determina que los pagos de capital e intereses no pueden superar el 15% de los recursos corrientes provinciales, descontadas las transferencias de coparticipación destinadas a municipios.
En Santa Fe, ese indicador se ubicó en el 2,3% durante 2025, muy por debajo del límite permitido.
El organismo nacional también destacó el cumplimiento provincial en materia de publicación y transparencia de la información fiscal.
Los resultados del primer semestre muestran una administración que logró equilibrar sus ingresos y gastos corrientes, aunque utilizó ahorros acumulados y financiamiento para mantener un elevado ritmo de inversión. El desafío para los próximos meses será sostener ese esquema sin comprometer la estabilidad de las cuentas provinciales.
