El consumo privado volvió a mostrar señales de debilidad en mayo y encendió nuevas alertas sobre la recuperación de la economía argentina.
De acuerdo con un informe elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo (UP), el nivel de consumo registró una caída interanual del 2,2% y un descenso del 0,3% respecto de abril.
Con este resultado, el indicador acumula seis meses consecutivos de retroceso en la comparación con igual período del año anterior, reflejando las dificultades que aún enfrentan los hogares para sostener su capacidad de compra en un contexto de ingresos ajustados y menor dinamismo económico.
Según el Índice de Consumo Privado (ICP-UP), durante los primeros cinco meses de 2026 el consumo acumuló una contracción del 1,8% frente al mismo período de 2025.
Menos consumo y menor actividad
El informe señala que la desaceleración también se observa en distintos indicadores vinculados al gasto de las familias. Uno de ellos es la recaudación del Impuesto al Valor Agregado (IVA), que en términos reales registró una caída del 3% interanual durante mayo, evidenciando una menor circulación de dinero en la economía.
A su vez, los préstamos destinados al consumo comenzaron a perder impulso y las compras con tarjeta de crédito registraron por primera vez una caída en términos reales, con un retroceso del 3,5% respecto del mismo mes del año pasado.
Los especialistas explican que este comportamiento refleja una mayor cautela de los consumidores, que priorizan gastos esenciales y postergan decisiones de compra ante la incertidumbre económica.
Bienes durables: panorama dispar
El análisis también muestra diferencias importantes entre los distintos sectores de bienes durables.
Por un lado, el patentamiento de automóviles sufrió una fuerte caída del 26,2% interanual en mayo, acumulando su cuarto descenso mensual del año. El dato refleja el impacto de los altos costos de financiamiento y la pérdida de poder adquisitivo sobre las decisiones de compra de vehículos.
En contraste, el mercado de motocicletas mantuvo un desempeño positivo y registró un crecimiento del 26% interanual. Este comportamiento suele explicarse por la búsqueda de alternativas de movilidad más económicas y accesibles frente al encarecimiento de los automóviles.
Construcción y pequeñas obras también en retroceso
Otro dato que refleja la menor actividad económica es la caída del despacho de cemento en bolsa, indicador asociado principalmente a pequeñas reformas y obras particulares.
Durante mayo, este segmento registró una disminución del 8,3% interanual, señalando una menor inversión de las familias en mejoras habitacionales y proyectos de construcción de menor escala.
Un indicador que anticipa tendencias
El Índice de Consumo Privado de la Universidad de Palermo es considerado una herramienta de alta frecuencia para anticipar el comportamiento del consumo antes de la publicación de los datos oficiales. Para su elaboración utiliza un modelo estadístico basado en variables como recaudación tributaria, créditos, patentamientos y actividad comercial.
Los resultados de mayo muestran que el consumo continúa siendo uno de los sectores más rezagados de la economía argentina. Aunque algunos indicadores macroeconómicos exhiben señales de estabilización, el gasto de las familias aún no logra recuperar el terreno perdido y sigue condicionado por la evolución de los ingresos, el crédito y las expectativas económicas.
Por Martín Ríos – Economía.
