Felicidad que deja pelos en la ropa

Felicidad que deja pelos en la ropa

 Tener una mascota no es una decisión fácil, pero es una elección de la que nunca te podrás arrepentir. Es tener un compañero que se adapta a todas las situaciones. Todos los planes que lo incluyan siempre serán una buena idea, y cualquier cariño lo hará estallar de felicidad. Y esa alegría se transmite en toda la casa, a medida que va dejando sus huellas.

  El amor de los caninos hacia los humanos es una de las cosas más enternecedoras que existe en el mundo. El cariño que transmiten siempre es desinteresado y resulta hasta increíble como comparten todas sus emociones. Los perros no piden nada a cambio, más que un poco de muestras de afecto o de atención.

 Ellos se adaptan a todas las situaciones. Sea mono ambiente, departamento, jardín, mansión o simplemente un espacio donde haya para jugar. Los perros disfrutan de todo lugar que sea una oportunidad para estar con sus cercanos, a los que les tendrá más confianza que cualquier otro can (algo similar puede pasar con el hombre).

 Para un soltero/a es la compañía ideal para la convivencia solitaria. Para una pareja, es un momento ideal para tener el primer ser vivo a cargo, y a tomar todas las responsabilidades necesarias. Para una familia, es un integrante más. Los más chicos crecen a la par de las mascotas y aprenden responsabilidades. A su vez, todos tienen un compromiso, que ayuda a desarrollar la empatía y la inteligencia emocional, en cualquier etapa de sus vidas.

 Los perros también se parecen a sus dueños. Más allá de alguna relación física que se pueda crear por la apariencia de ambos; los perros tienden a imitar la conducta de sus guardianes, y compartirán la misma energía y los mismos hábitos. En suma, podrán tener el mismo estilo de caminar, e incluso saber los horarios de actividad diaria.

 No debemos olvidarnos que los perros siempre serán los más agradecidos. Ellos valoran cualquier momento de atención, y lo devolverán a su manera. El simple hecho que mueva la cola es una señal de alegría, que se transmite fácilmente. Su fidelidad siempre es un guiño de la confianza que siente con su dueño, y la emoción que pone cada vez que lo ve llegar después del trabajo es un claro reflejo.

 Si bien existen diferentes formas materiales de premiar a un perro (comida diferente, juguetes), dedicarle más tiempo es el premio suficiente. Sacarlo a nuevos espacios verdes, caminadas más largas, darle más tiempo para que se detenga a olfatear; son algunos detalles que los canes suelen disfrutar, al igual que tener la suficiente atención.

 En definitiva, el amor que un perro puede dar es una de las cosas más fantásticas, y que más comunican, pese a no atravesar palabras. Es la relación más sincera que puede tener cualquier humano. Cuando la mascota deja sus pelos en nuestra ropa, es señal de un buen momento y de felicidad.