El inmueble era utilizado para la venta de drogas y estaba relacionado con uno de los principales sospechosos del asesinato del agente de la Policía Federal. Ya son 130 los búnkeres demolidos en Santa Fe.
El Gobierno de Santa Fe supervisó este lunes el derribo de un nuevo búnker de venta de drogas en barrio Villa Banana, en Rosario, como parte de la investigación por el asesinato de un agente de la Policía Federal Argentina ocurrido el pasado 11 de junio.
El inmueble, ubicado en la esquina de avenida 27 de Febrero y Gutenberg, era señalado como la vivienda de uno de los principales sospechosos del homicidio y se convirtió en el cuarto punto de venta de estupefacientes desactivado en ese sector de la ciudad durante las últimas dos semanas.
Con este operativo, la Provincia alcanzó los 130 búnkeres derribados desde la puesta en marcha de la Ley de Microtráfico, sancionada a fines de 2023. Los procedimientos forman parte de un trabajo conjunto entre el Gobierno provincial, el Ministerio Público de la Acusación (MPA), la Justicia, las fuerzas de seguridad provinciales y federales, junto con los gobiernos locales.
El secretario de Seguridad de Santa Fe, Omar Pereira, destacó que el procedimiento integra la misma investigación que permitió demoler días atrás otros tres inmuebles utilizados para la comercialización de drogas en Villa Banana.
Por su parte, el fiscal del MPA, César Cabrera, explicó que tras el asesinato del efectivo federal se conformó un equipo de investigación conjunto con el Ministerio Público Fiscal de la Nación para avanzar tanto en el esclarecimiento del homicidio como en las causas vinculadas al narcomenudeo y la violencia que afecta al barrio.
Según detalló el fiscal, el inmueble demolido pertenecía a Eduardo Muñoz, señalado como uno de los principales autores del crimen y detenido la semana pasada por orden de la Justicia Federal.
Cabrera sostuvo que la investigación continuará con nuevos procedimientos para desarticular las organizaciones dedicadas al narcomenudeo y reducir los niveles de violencia en la zona.
Desde el Gobierno provincial remarcaron que la política de demolición de búnkeres forma parte de una estrategia integral contra el microtráfico, que busca recuperar espacios utilizados para actividades delictivas y reforzar la presencia del Estado en los barrios más afectados por la violencia vinculada al narcotráfico.
