El operativo se realizó en Cisnero al 6400, en la zona sudoeste de la ciudad, y fue supervisado por autoridades provinciales junto al Ministerio Público de la Acusación.
Por Redacción Rosario Norte
Las intervenciones se enmarcan en la aplicación de la Ley de Microtráfico para combatir el narcomenudeo.
El Gobierno de la Provincia de Santa Fe, en coordinación con el Ministerio Público de la Acusación (MPA), supervisó este miércoles el derribo de dos construcciones que eran utilizadas para la venta de estupefacientes en Cisnero al 6400, en la zona sudoeste de Rosario. Con esta intervención, ya son 108 los búnkeres de droga inactivados en el territorio provincial desde que comenzó a aplicarse la Ley de Microtráfico.
El procedimiento forma parte de la estrategia impulsada por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, luego de la promulgación de esa normativa aprobada a fines de 2023. Desde comienzos de 2024, la ley permite avanzar con investigaciones focalizadas sobre el narcomenudeo y habilita operativos para clausurar y derribar inmuebles utilizados como centros de comercialización de drogas.
Los procedimientos se realizan de manera coordinada entre el Gobierno provincial, el MPA, la Justicia santafesina y la Policía de Santa Fe, con el acompañamiento de fuerzas federales y autoridades locales cuando la situación lo requiere.
Durante la supervisión del operativo, el secretario de Seguridad Pública, Omar Pereira, explicó que el procedimiento tuvo una particularidad: las dos construcciones derribadas se encontraban ubicadas a escasos metros una de otra.
“Se trata de dos búnkeres ubicados muy cerca entre sí, en una zona particularmente activa en cuanto a investigaciones vinculadas al narcomenudeo”, señaló el funcionario.
Según detalló, el sector conocido como barrio La Lagunita registró en los últimos meses una serie de hechos violentos, entre ellos homicidios, balaceras y enfrentamientos vinculados con la comercialización de drogas.
Una ley orientada a reducir la violencia
Consultado sobre posibles detenciones, Pereira indicó que al momento del allanamiento las construcciones se encontraban deshabitadas. Sin embargo, explicó que en procedimientos anteriores realizados en el mismo lugar se habían secuestrado estupefacientes y se había confirmado su funcionamiento como punto de venta.
“El espíritu de la Ley de Microtráfico apunta directamente a reducir la violencia que generan estos espacios. Cuando hablamos de búnkeres hablamos también de homicidios, balaceras y situaciones que deterioran la vida cotidiana de los vecinos”, sostuvo el funcionario.
Por su parte, el fiscal del MPA Diego Giro brindó detalles de la investigación judicial que permitió avanzar con el operativo. Según explicó, la causa se inició el año pasado a partir de distintas denuncias y tareas de inteligencia realizadas en la zona.
“Es una investigación que lleva bastante tiempo. Ya se realizaron varios allanamientos en el sector porque es un lugar complejo en cuanto a la comercialización de estupefacientes y los delitos vinculados a esa actividad”, señaló el fiscal.
En la última etapa de la investigación intervino la Tropa de Operaciones Especiales (TOE), que llevó adelante tareas de seguimiento y verificación que permitieron confirmar que las construcciones seguían siendo utilizadas para la venta de drogas.
Además, Giro recordó que en diciembre pasado, a pocos metros del lugar, se produjo un doble homicidio que, según surge de la investigación, estaría vinculado con las mismas personas que operaban el búnker desactivado.
Con este nuevo operativo, el gobierno provincial continúa avanzando con la política de derribo de puntos de venta de droga, una estrategia que busca reducir la violencia asociada al narcomenudeo y recuperar espacios para los vecinos en distintos barrios de Rosario y la provincia de Santa Fe.
