El suboficial Marcelo Gorosito, de la Brigada Motorizada, utilizó la pistola Taser para inmovilizar a un hombre que se autolesionaba con un arma blanca en un edificio de Rosario. “En otra situación no hubiésemos tenido el mismo desenlace”, aseguró, destacando la efectividad del nuevo equipamiento entregado por la Provincia.
Un efectivo de la Brigada Motorizada de la Policía de la Provincia salvó la vida de un hombre tras utilizar una pistola Taser, en lo que fue la segunda intervención con este tipo de dispositivo desde que comenzaron a ser distribuidos a las fuerzas de seguridad.
El hecho ocurrió un domingo por la mañana en un garaje de calle Necochea al 1600, en la ciudad de Rosario, donde un hombre, en estado alterado, se provocaba lesiones con un arma blanca. Ante el riesgo que representaba tanto para sí como para terceros, el suboficial Marcelo Gorosito decidió emplear la Taser para poder reducirlo de manera segura.
“Creo que gracias a la Taser se le salvó la vida a este muchacho”, relató el policía. “Era una situación muy compleja, donde el riesgo era muy alto. En otra circunstancia hubiese demandado mucho más tiempo. Me deja la sensación de haber actuado correctamente: el uso de la Taser fue indispensable en esta ocasión. Si a él no le importaba su integridad física, mucho menos le iba a importar la de un tercero”, señaló.
Gorosito subrayó además la importancia de contar con esta nueva herramienta en el equipamiento policial:
“Ahora tenemos más poder de resolución. En otra situación no hubiésemos tenido el mismo desenlace.”
Tras ser inmovilizado, el hombre recibió atención inmediata por parte de los servicios de emergencia y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca), donde logró estabilizarse.
Segunda intervención con Taser en Santa Fe
Este caso representa el segundo uso de una pistola Taser desde que el Gobierno provincial dispuso su implementación. El primer episodio había ocurrido a fines de septiembre, también en Rosario, cuando una suboficial utilizó el dispositivo para reducir a una mujer que agredía a efectivos durante la detención de su pareja.
Ambas situaciones se resolvieron sin heridos graves, lo que demuestra —según autoridades de seguridad— la eficacia del uso controlado y profesional de estas armas electrónicas no letales.
Modernización de las fuerzas de seguridad
Por decisión del gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia, la provincia de Santa Fe adquirió 100 pistolas Taser y 100 lanzadoras Byrna. Las Taser permiten inmovilizar a una persona mediante una descarga eléctrica de baja letalidad, mientras que las Byrna disparan proyectiles de polímeros con gas comprimido, que pueden contener sustancias irritantes.
La licitación incluyó además 200 cámaras corporales (bodycam) y 600 cartuchos adicionales, en el marco de una estrategia integral para mejorar la seguridad y la transparencia en los procedimientos.
Policías de toda la provincia fueron capacitados por instructores especializados para el uso responsable y técnico de estos dispositivos, que ofrecen una alternativa intermedia entre las armas letales y la contención física.
