El hecho ocurrió en el patio interno del establecimiento, ubicado sobre calle J. M. Bullo al 1400, en momentos en que los alumnos se disponían a realizar el izamiento de la bandera.
Un violento episodio sacudió este lunes por la mañana a la ciudad santafesina de San Cristóbal, donde un adolescente de 15 años ingresó armado a la Escuela Normal Mariano Moreno N°40 y abrió fuego contra sus compañeros, provocando la muerte de un menor de 13 años y dejando varios heridos.
El hecho ocurrió en el patio interno del establecimiento, ubicado sobre calle J. M. Bullo al 1400, en momentos en que los alumnos se disponían a realizar el izamiento de la bandera. Según la información oficial, el atacante sacó una escopeta de su mochila y comenzó a disparar contra los presentes.
Producto del ataque, al menos dos estudiantes resultaron heridos. Uno de ellos fue trasladado en código rojo a la ciudad de Rafaela, con lesiones de gravedad en rostro y cuello provocadas por perdigones, mientras que otro presentó heridas de menor consideración.
La situación fue controlada gracias a la intervención de un asistente escolar, quien se abalanzó sobre el agresor y logró reducirlo, quitándole el arma. Posteriormente, el adolescente fue detenido por personal policial. La escuela fue evacuada de inmediato y la zona permanecía acordonada mientras trabajaban las autoridades.
Testigos del hecho relataron escenas de extrema tensión. Priscila, alumna de quinto año, describió: “Entramos a la escuela, sonó el timbre para izar la bandera y cuando estábamos bajando el chico llegó, gritó ‘sorpresa’ y empezó a disparar”.
“Había chicos heridos, no solo por los perdigones, sino también porque rompían vidrios para escapar”, agregó la joven, quien además sostuvo que el ataque habría sido premeditado.
De acuerdo a testimonios recogidos en el lugar, el agresor habría sido víctima de situaciones de bullying, lo que podría haber motivado el ataque. “Creemos que estaba planificado. Iba a ir a un curso porque le hacían bullying”, señaló la estudiante.
El hecho generó un fuerte impacto en la comunidad educativa y en toda la ciudad, considerada habitualmente como un lugar tranquilo. “Acá nos conocemos todos”, expresó la alumna.
En tanto, trascendió que desde hacía aproximadamente un año había presencia policial en las inmediaciones del establecimiento debido a conflictos previos.
La investigación quedó en manos de la Justicia de menores, que intentará determinar las circunstancias del hecho y si existieron señales previas que pudieran haber anticipado la tragedia.
