El embajador afirmó que “la Argentina manda al mundo una señal de que es más estable, más confiable y va en la dirección correcta”
El embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, afirmó recientemente que con la inminente firma de un acuerdo comercial entre la Argentina y los EE.UU., la nación sudamericana “manda al mundo una señal de que es más estable, más confiable y va en la dirección correcta”.
Durante una entrevista, Oxenford describió el pacto como un hito que marcará “un antes y un después” en la inserción internacional del país. En sus propias palabras: “Nos estamos encaminando a la primera oportunidad en 80 años de salir del ciclo de decadencia y postergación”.
¿En qué consiste el acuerdo?
Aunque los detalles finales aún están bajo reserva y sólo resta “ponerle el moño”, según el diplomático, ya se han cerrado los principales capítulos de la negociación entre la administración de Javier Milei y el gobierno de Donald Trump. Oxenford explicó que el momento del anuncio oficial depende de “encontrar el momento adecuado” para comunicarlo públicamente.Señal de confianza y estabilidad
Para el embajador, este acuerdo no solo tendrá efectos económicos, sino también simbólicos. Al respecto comentó:
“Con estas cosas de alto impacto, a veces se busca el momento adecuado. Imagino que tendremos novedades muy pronto y va a ser algo que nos va a marcar positivamente por mucho tiempo.”
La expectativa del Gobierno es que la concreción del pacto contribuya a mejorar variables clave como la inversión extranjera, la tasa de interés y la percepción internacional sobre el país.
Implicancias para Argentina
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La apertura comercial con Estados Unidos podría traducirse en mayor acceso a mercados, lo que impactaría -entre otros-, en sectores exportadores tradicionales.
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Una mejora en la reputación internacional argentina podría facilitar nuevos flujos de capital, préstamos o convenios técnicos.
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En el plano interno, el Ejecutivo pretende que el anuncio funcione como un síntoma de cambio de rumbo, hacia una Argentina con “más estabilidad” y “más confiabilidad”, en palabras de Oxenford.
Riesgos y desafíos
Aunque el embajador transmitió optimismo, algunos analistas advierten que el impacto real dependerá de los términos finales del acuerdo, de cómo se implementen las regulaciones, y de si realmente se consigue que la sociedad sienta los beneficios en empleo, producción y crecimiento. Además, el contexto político-electoral y las tensiones propias del cambio económico pueden moderar los efectos positivos esperados.
