El presidente chino destacó la importancia estratégica de la relación entre China y Estados Unidos y pidió fortalecer la cooperación bilateral.
El presidente de China, Xi Jinping, aseguró este jueves que la relación entre China y Estados Unidos es “la más importante del mundo actual” y llamó a profundizar la cooperación entre ambas potencias durante un banquete oficial ofrecido al presidente estadounidense, Donald Trump, en el Gran Salón del Pueblo de Beijing.
“Debemos hacer que funcione y nunca arruinarla”, expresó Xi durante su discurso, donde insistió en que tanto China como Estados Unidos “se benefician de la cooperación y pierden con la confrontación”.
En ese contexto, el mandatario chino dejó una de las frases más resonantes del encuentro diplomático: “Nuestros dos países deben ser socios, no rivales”.
Según informó la agencia estatal Xinhua, Xi Jinping sostuvo además que ambas naciones acordaron avanzar hacia una relación “constructiva y de estabilidad estratégica” para garantizar un desarrollo estable, sólido y sostenible de los vínculos bilaterales.
El líder chino remarcó que la relación entre ambas potencias no solo impacta sobre los más de 1.700 millones de habitantes de ambos países, sino también sobre el resto del planeta.
“Las relaciones entre China y Estados Unidos afectan a los intereses de más de 8.000 millones de personas en el mundo”, afirmó Xi, quien pidió asumir “una responsabilidad histórica” para mantener el rumbo correcto de la relación bilateral.
Durante su intervención, también recordó que los momentos de mayor estabilidad entre ambos países estuvieron marcados por el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación económica.
“Al repasar la trayectoria de las relaciones entre China y Estados Unidos, la clave para avanzar de manera constante reside en si hemos logrado el respeto mutuo, la coexistencia pacífica y la cooperación mutuamente beneficiosa”, sostuvo.
El encuentro entre Xi Jinping y Donald Trump se produce en medio de un escenario internacional atravesado por tensiones comerciales, disputas tecnológicas y reconfiguraciones geopolíticas que mantienen en alerta a los mercados y a las principales economías del mundo.
Las palabras de Xi Jinping reflejan la necesidad de mantener un equilibrio entre las dos mayores potencias económicas del planeta en un contexto global cada vez más inestable. Aunque persisten diferencias estratégicas y comerciales entre Washington y Beijing, ambos gobiernos parecen coincidir en que una escalada de confrontación tendría consecuencias directas sobre la economía mundial, el comercio y la estabilidad internacional.
