El mapa detrás del Belgrano Cargas: dónde están los puertos de AGD, Bunge, Cargill, LDC y ACA en el Gran Rosario

El mapa detrás del Belgrano Cargas: dónde están los puertos de AGD, Bunge, Cargill, LDC y ACA en el Gran Rosario

Desde Timbúes hasta General Lagos, las cinco compañías interesadas en el futuro ferroviario poseen una extraordinaria red de plantas, puertos y accesos logísticos sobre el Paraná. Un recorrido permite entender por qué el tren es una pieza estratégica para el negocio agroexportador.

 Por: Martin Rios

Para comprender por qué Aceitera General Deheza (AGD), Bunge, Cargill, Louis Dreyfus Company (LDC) y la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) tienen interés en el futuro del sistema ferroviario de cargas argentino hay que mirar un mapa.

Y especialmente mirar el Paraná.

Desde Timbúes y Puerto General San Martín, pasando por San Lorenzo y Rosario, hasta Villa Gobernador Gálvez, Punta Alvear y General Lagos, aparece una sucesión extraordinaria de plantas industriales y terminales portuarias.

Varias pertenecen o están vinculadas precisamente con estas compañías.

El ferrocarril permite conectar esas instalaciones con millones de hectáreas productivas del centro y norte argentino.

Allí comienza a entenderse el verdadero valor estratégico del Belgrano Cargas.

Timbúes: AGD y LDC frente al Paraná

El recorrido puede comenzar aproximadamente 45 kilómetros al norte de Rosario.

En Timbúes, AGD desarrolló una terminal propia sobre un predio de aproximadamente 140 hectáreas.

Según información de la compañía, sus instalaciones pueden almacenar alrededor de 200.000 toneladas de granos, descargar unas 2.400 toneladas por hora y embarcar aproximadamente 4.000 toneladas por hora.

Su capacidad logística permite movilizar alrededor de 6 millones de toneladas anuales.

No es una terminal menor: representa uno de los grandes puntos de salida de la producción agrícola argentina.

Pero AGD no está sola en Timbúes.

También se encuentra allí un importante complejo de Louis Dreyfus Company, ubicado sobre el Paraná y conectado con la estructura agroindustrial del Up River.

Es decir que dos de las cinco compañías que aparecen interesadas en el futuro ferroviario tienen instalaciones estratégicas prácticamente en la puerta norte del Gran Rosario.

Puerto General San Martín: aparece Terminal 6

Unos kilómetros hacia el sur aparece otro punto fundamental: Puerto General San Martín.

Allí funciona Terminal 6, un enorme complejo agroindustrial y portuario vinculado a AGD y Bunge.

La dimensión ayuda a comprender su importancia.

El complejo ocupa unas 320 hectáreas y posee capacidad para almacenar aproximadamente 950.000 toneladas de productos sólidos y 110.000 toneladas de líquidos.

Pero hay un dato especialmente importante para nuestra investigación:

Terminal 6 está conectada tanto con el ferrocarril Belgrano como con la red ferroviaria de trocha ancha.

La infraestructura permite recibir cientos de vagones diariamente.

Es prácticamente la demostración física de la relación existente entre campo, ferrocarril, industria y puerto.

La mercadería llega desde el interior, ingresa al complejo, puede industrializarse o almacenarse y finalmente termina cargándose en buques de ultramar.

Bunge: Pampa y Dempa

Puerto General San Martín también concentra instalaciones históricamente vinculadas a Bunge.

Allí se encuentran las terminales conocidas como Pampa y Dempa.

Ambas poseen infraestructura ferroviaria.

La Bolsa de Comercio de Rosario relevó que estas instalaciones cuentan con trocha mixta, una característica importante porque permite ampliar las posibilidades de recepción ferroviaria.

Bunge posee así una ubicación privilegiada dentro de uno de los principales nodos portuarios del país.

Cargill: Quebracho

Muy cerca aparece otro nombre central del comercio mundial de alimentos: Cargill.

La compañía posee en Puerto General San Martín la terminal conocida como Quebracho.

Su ubicación sobre el Paraná la convierte en otro punto estratégico del corredor exportador.

Cargill, además, no depende exclusivamente de esta instalación.

A medida que descendemos hacia el sur del Gran Rosario volveremos a encontrar su nombre.

Y eso permite comprender la dimensión territorial que tiene la compañía dentro de la región.

San Lorenzo: el puerto de ACA

El siguiente punto del recorrido es San Lorenzo.

Allí aparece la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA).

Su terminal portuaria está ubicada aproximadamente a la altura del kilómetro 446 del Paraná y posee infraestructura para recibir mercadería por ferrocarril.

La particularidad es importante: según relevamientos de la Bolsa de Comercio de Rosario, cuenta con acceso de trocha ancha y angosta.

ACA representa además un actor diferente dentro del grupo.

No es una multinacional sino una organización cooperativa argentina que articula producción y comercialización proveniente de numerosas cooperativas y productores.

Sin embargo, desde el punto de vista logístico enfrenta exactamente el mismo desafío que las grandes cerealeras:

llevar enormes volúmenes de producción desde el interior hasta el Paraná al menor costo posible.

Rosario: AGD y Bunge también aparecen dentro del puerto

El mapa continúa hacia la ciudad de Rosario.

Aquí aparece otra relación interesante entre AGD y Bunge.

Ambas compañías participan de Guide, una terminal especializada en líquidos ubicada dentro del sistema portuario rosarino.

Según AGD, Guide posee más de 73.000 toneladas de capacidad de almacenamiento, distribuidas en 23 tanques, y puede recibir aceites tanto por ferrocarril como por camión.

Es otro ejemplo de integración logística.

Los productos pueden llegar desde plantas industriales, almacenarse junto al Paraná y posteriormente cargarse directamente en buques.

Villa Gobernador Gálvez: vuelve Cargill

Al abandonar Rosario hacia el sur aparece Villa Gobernador Gálvez.

Y nuevamente aparece Cargill.

La compañía posee allí otra terminal agroindustrial sobre el Paraná.

Esto significa que Cargill dispone de infraestructura tanto al norte como al sur de Rosario, una posición logística particularmente significativa.

La terminal forma parte del denominado sector sur del nodo portuario del Gran Rosario.

Punta Alvear: otra pieza de Cargill

Unos kilómetros más al sur se encuentra Punta Alvear.

Cargill vuelve a aparecer con otra terminal portuaria.

La instalación está aproximadamente sobre el kilómetro 406 del Paraná y forma parte del corredor agroexportador que continúa hacia General Lagos y Arroyo Seco.

La combinación de Quebracho + Villa Gobernador Gálvez + Punta Alvear muestra la extensión territorial que tiene la infraestructura de Cargill dentro del Gran Rosario.

No se trata de una única planta.

Es una red.

General Lagos: el gran complejo de Louis Dreyfus

Continuando hacia el sur llegamos a General Lagos.

Allí funciona uno de los grandes complejos agroindustriales de Louis Dreyfus Company.

Su posición combina industria, almacenamiento y salida portuaria sobre el Paraná.

Junto con su presencia en Timbúes, LDC consigue así algo similar a Cargill: disponer de infraestructura estratégica tanto en el norte como en el sur del complejo portuario rosarino.

Un corredor de aproximadamente 70 kilómetros

Cuando todos estos puntos se colocan sobre un mismo mapa aparece una imagen completamente diferente.

De norte a sur encontramos:

TIMBÚES
AGD — Terminal propia
LDC — Complejo agroindustrial y portuario

PUERTO GENERAL SAN MARTÍN
AGD/Bunge — Terminal 6
Bunge — Pampa y Dempa
Cargill — Quebracho

SAN LORENZO
ACA — Terminal portuaria

ROSARIO
AGD/Bunge — Guide

VILLA GOBERNADOR GÁLVEZ
Cargill — Terminal agroindustrial

PUNTA ALVEAR
Cargill — Terminal portuaria

GENERAL LAGOS
LDC — Complejo agroindustrial y portuario

No estamos observando instalaciones aisladas.

Estamos frente a un corredor industrial y portuario de aproximadamente 70 kilómetros sobre el Paraná.

Una concentración extraordinaria

La Bolsa de Comercio de Rosario contabiliza actualmente unas 30 terminales portuarias en el Up River Paraná, de las cuales 18 están directamente vinculadas con el despacho de granos, harinas y aceites vegetales.

La concentración industrial es todavía más impactante.

Más del 81% de la capacidad argentina de molienda de oleaginosas se encuentra en Santa Fe, con una participación decisiva de las plantas instaladas en el Gran Rosario.

Esto convierte al corredor en uno de los centros agroindustriales más importantes del mundo.

El tren completa el mapa

Ahora podemos volver a la pregunta de nuestra primera nota:

¿Por qué estas compañías miran al Belgrano Cargas?

Porque prácticamente todo el mapa conduce hacia sus instalaciones.

El norte argentino produce soja, maíz y otros cultivos a cientos e incluso más de mil kilómetros del Paraná.

Mover semejantes volúmenes exclusivamente mediante camiones representa un enorme costo logístico.

El ferrocarril permite transportar grandes cantidades a largas distancias y desembarcarlas prácticamente dentro de algunos complejos portuarios.

Terminal 6 constituye el ejemplo más evidente: dispone de infraestructura conectada tanto a trocha angosta como ancha.

Otros complejos también cuentan con accesos ferroviarios.

De la planta al puerto y del puerto al mundo

El negocio comienza entonces a verse completo.

Estas compañías participan de la originación de granos.

Poseen plantas de almacenamiento.

Algunas cuentan con enormes fábricas de molienda.

Operan terminales portuarias.

Exportan.

Y ahora aparecen interesadas en el futuro del sistema ferroviario que conecta las zonas productivas con esas instalaciones.

La cadena podría resumirse así:

CAMPO → ACOPIO → FERROCARRIL → INDUSTRIA → PUERTO → BUQUE

Cada eslabón tiene valor.

Pero cuanto mayor es la integración entre ellos, mayor puede ser también la eficiencia logística.

La gran pregunta

El mapa demuestra que el interés de AGD, Bunge, Cargill, LDC y ACA por el ferrocarril tiene una lógica empresarial contundente.

No están mirando una infraestructura distante de sus negocios.

Las vías terminan prácticamente en la puerta de sus plantas y puertos.

Una mayor inversión ferroviaria podría reducir costos, sacar camiones de las rutas, ampliar la frontera desde donde resulta rentable transportar granos y mejorar la competitividad exportadora argentina.

Pero la concentración también obliga a plantear una pregunta.

Si algunas de las mayores compañías que compran, procesan y exportan los granos participan además del sistema que los transporta, será fundamental garantizar que productores, cooperativas y empresas que estén fuera de ese grupo puedan utilizar la infraestructura en condiciones competitivas.

Allí estará uno de los puntos centrales de la futura regulación.

El mapa explica el negocio

Vista desde Buenos Aires, la privatización de Belgrano Cargas puede parecer una discusión sobre trenes, concesiones y licitaciones.

Vista desde Rosario, adquiere otra dimensión.

Es una discusión sobre la infraestructura que alimenta uno de los mayores complejos agroexportadores del planeta.

Desde Timbúes hasta General Lagos, las instalaciones de AGD, Bunge, Cargill, Louis Dreyfus y ACA dibujan sobre el Paraná un verdadero mapa del poder agroindustrial argentino.

Y cuando sobre ese mismo mapa se colocan las vías ferroviarias que llegan desde el interior, queda mucho más claro por qué estas empresas quieren estar presentes en el futuro del ferrocarril de cargas.