La interpretación de “Mariposa Tecknicolor”, clásico de Fito Páez, fue presentada ante miles de personas durante los festejos por el Día de la Bandera. El proyecto reúne a jóvenes músicos rosarinos con artistas reconocidos para celebrar la identidad cultural de la ciudad.
La música volvió a convertirse en un puente de encuentro y orgullo para Rosario. En el marco de los festejos por el Día de la Bandera, la Municipalidad presentó una nueva edición del ciclo Rosario se hace canción, una iniciativa que une a jóvenes músicos de las orquestas y bandas infantojuveniles de la ciudad con destacados artistas argentinos.
La gran protagonista de esta edición fue la Escuela Orquesta Barrio Ludueña, que compartió escenario con el reconocido cantautor rosarino Coti Sorokin para interpretar una emotiva versión de Mariposa Tecknicolor, una de las canciones más emblemáticas de Fito Páez.
El video de la sesión fue proyectado por primera vez ante una multitud reunida frente al Monumento Nacional a la Bandera, recientemente restaurado, generando una ovación entre los presentes.
La grabación se realizó en El Aura, el nuevo espacio público ubicado en la ribera central de Rosario, y forma parte de una propuesta que busca destacar el talento local y fortalecer el vínculo entre las nuevas generaciones y los referentes de la música nacional.
Una experiencia que deja huella
La directora y fundadora de la Orquesta Barrio Ludueña, Derna Isla, destacó el valor de esta experiencia para los más de 300 chicos y chicas que participan del proyecto.
“Es maravilloso que puedan interpretar la música de artistas rosarinos junto a ellos. La cercanía y la empatía de Coti hicieron de esta experiencia algo inolvidable para todos”, expresó.
La orquesta, que cuenta con más de dos décadas de trayectoria, reúne actualmente a jóvenes de alrededor de 20 barrios de Rosario y localidades vecinas. Más allá de la formación musical, el espacio se ha convertido en un lugar de contención y crecimiento personal.
“Somos una familia”, coinciden quienes integran el proyecto. Muchos de los jóvenes permanecen vinculados a la orquesta incluso después de finalizar su etapa formativa, mientras nuevos integrantes continúan sumándose año tras año.
El poder transformador de la música
Para los integrantes de la orquesta, participar de una producción junto a un artista de la trayectoria de Coti representa un momento único.
Delfina Maldonado, que toca la flauta traversa desde hace cinco años, aseguró que formar parte de la orquesta le permitió crecer tanto musical como personalmente. “La música te abre muchísimas puertas y te enseña a compartir con otros”, señaló.
Morena, violinista de 15 años, destacó la importancia de animarse a aprender un instrumento. “Además de hacer amigos, aprendés muchísimo y descubrís experiencias que te acompañan para toda la vida”, afirmó.
Por su parte, Jerónimo Denoff, percusionista de 19 años, confesó la emoción de interpretar una obra de Fito Páez en un lugar tan representativo para la identidad rosarina. “Este espacio representa la cultura de Rosario. Poder tocar acá una canción tan nuestra es algo muy especial”, expresó.
Un proyecto que celebra la identidad rosarina
El ciclo Rosario se hace canción nació durante las celebraciones por el Tricentenario de la ciudad y ya reunió a jóvenes músicos con artistas como Nahuel Pennisi, Rubén Goldín, Mery Granados y Pablo Pino.
La propuesta busca poner en valor el trabajo de las escuelas musicales municipales y promover el acceso de niños, niñas y adolescentes a la cultura a través de experiencias de gran visibilidad pública.
Con cada nueva edición, el proyecto reafirma que la música no solo forma artistas, sino también comunidades. Y en Rosario, donde las canciones son parte de la identidad colectiva, iniciativas como esta permiten que nuevas generaciones sigan escribiendo la banda sonora de la ciudad.
