La inversión conjunta de la Municipalidad, la Provincia, la EPE y Aguas Santafesinas contempla la renovación de redes eléctricas, cañerías de agua potable, cloacas y desagües pluviales en distintos puntos de la ciudad.
Rosario comenzará una transformación profunda de su infraestructura urbana mediante un ambicioso programa de obras subterráneas. El plan fue presentado por el intendente Pablo Javkin junto con las presidentas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Anahí Rodríguez, y de Aguas Santafesinas (ASSA), Renata Ghilotti.
La iniciativa apunta a modernizar instalaciones que, en algunos sectores, tienen más de 130 años. Las intervenciones incluirán la renovación de redes eléctricas de media y baja tensión, el reemplazo de antiguas cañerías de agua potable, la ampliación del sistema cloacal y la construcción de nuevos conductos pluviales.
Aunque buena parte de los trabajos no quedará a la vista una vez finalizada, las autoridades destacaron que permitirá mejorar la calidad y continuidad de los servicios, reducir pérdidas de agua, prevenir cortes eléctricos y disminuir las roturas de calles provocadas por instalaciones deterioradas.
Renovación de la red eléctrica
Durante los últimos dos años, la EPE destinó aproximadamente $42.700 millones a obras de infraestructura eléctrica en Rosario.
La nueva etapa se concentrará especialmente en el distrito Centro, dentro del sector delimitado por avenida 27 de Febrero, avenida Francia y el río Paraná. Allí se renovarán conductores y conexiones para brindar mayor estabilidad al suministro y reducir las fallas registradas durante los períodos de mayor consumo.
Los trabajos beneficiarán a unos 289.000 habitantes e incluirán 1.428 conexiones subterráneas, 2.927 conexiones aéreas, 115 gabinetes y la renovación de 1.106 columnas.
Nuevas cañerías de agua potable
Aguas Santafesinas ya completó una primera intervención en los barrios Lourdes y Pichincha, donde reemplazó 9 kilómetros de tuberías antiguas y realizó 1.800 conexiones domiciliarias.
La obra demandó una inversión cercana a los $4.500 millones, benefició a más de 30.000 personas y permitió mejorar alrededor de un 85% la presión del agua en esos sectores.
La segunda etapa llegará al casco histórico de Rosario. El proyecto contempla otros 10,8 kilómetros de cañerías, 1.600 conexiones domiciliarias y una inversión superior a los $6.141 millones. Se estima que alcanzará a unos 32.000 vecinos.
El reemplazo se realizará mediante el sistema denominado cracking, que permite instalar las nuevas tuberías siguiendo el recorrido de las antiguas y reducir la magnitud de las excavaciones.
La cobertura cloacal llegará al 97%
El plan también comprende la extensión de los desagües cloacales hacia sectores que todavía no cuentan con el servicio.
Actualmente se desarrollan intervenciones en ocho barrios, entre ellos Fisherton, La Bombacha, Stella Maris, Santa Rosa, Nuevo Alberdi, Cristalería, Hostal del Sol y Puente Negro.
En total se realizarán 7.077 conexiones domiciliarias, que beneficiarán a más de 35.800 personas y permitirán elevar la cobertura cloacal de Rosario hasta el 97%.
Más conductos para prevenir anegamientos
En materia hidráulica, el municipio avanza con la construcción de más de 54 kilómetros de conductos pluviales y la eliminación de zanjas en 455 cuadras.
Las tareas alcanzan a barrios como Las Delicias, Tiro Suizo, Las Heras, Empalme Graneros, Antártida Argentina, Lomas de Alberdi y Triángulo. También comprenden sectores de las avenidas Seguí, Ayacucho, Jorge Newbery y Casiano Casas.
Entre las intervenciones se encuentran el nuevo terraplén de Las Flores Sur, las obras hidráulicas en La Rambla y La Florida, la reconstrucción del conducto Piaggio y un nuevo desagüe en Carrasco, entre Vieytes y Punta Lara.
Trabajos coordinados para reducir las molestias
La Municipalidad, la EPE y Aguas Santafesinas acordaron coordinar los cronogramas para evitar que una misma calle sea abierta varias veces. La planificación conjunta permitirá aprovechar cada intervención, reducir costos y disminuir las complicaciones para vecinos y comerciantes.
Javkin reconoció que los trabajos provocarán cortes, excavaciones y dificultades temporales, pero sostuvo que resultan indispensables para contar con servicios más confiables y obras capaces de perdurar durante varias décadas.
Más información en la publicación oficial de la Municipalidad de Rosario.
