El intendente Pablo Javkin recorrió los trabajos de la nueva infraestructura hidráulica que permitirá completar el pavimento definitivo en 66 cuadras del barrio Las Delicias, una transformación esperada por los vecinos desde hace décadas.
La transformación de barrio Las Delicias continúa avanzando con una de las obras de infraestructura más importantes de los últimos años para el sur de Rosario. El intendente Pablo Javkin supervisó la construcción del nuevo conducto pluvial que permitirá encauzar los desagües del sector y dar paso al pavimento definitivo, eliminando las tradicionales zanjas que durante décadas marcaron el paisaje del barrio.
El proyecto contempla la construcción de un túnel de 2,30 metros de diámetro, ejecutado a ocho metros de profundidad, que atraviesa bulevar Oroño sin afectar el tránsito. La obra conectará el nuevo sistema de desagües con el Emisario 15, permitiendo evacuar el agua de lluvia hacia el río Paraná y brindando la base necesaria para pavimentar definitivamente las calles.
Hasta el momento ya fueron instalados 4.800 metros de cañerías pluviales y 95 sumideros, una infraestructura clave para reemplazar el histórico sistema de escurrimiento mediante zanjas. La primera etapa comprende 42 cuadras, con un importante grado de avance, mientras que una segunda etapa sumará otras 24 cuadras, alcanzando un total de 66 cuadras urbanizadas.
Durante la recorrida, Javkin destacó que muchas veces las obras más importantes son las que no se ven. Explicó que antes de construir cordón cuneta y pavimento definitivo es imprescindible desarrollar la infraestructura hidráulica subterránea que evitará anegamientos y garantizará el correcto funcionamiento del barrio durante las lluvias.
La intervención beneficiará de forma directa a 4.500 vecinos e indirectamente a más de 20.000 personas, mejorando la circulación vehicular y peatonal, reduciendo los problemas de inundaciones y elevando la calidad de vida de una zona que durante años reclamó una solución definitiva.
Una inversión que cambia la vida del barrio
Más allá del pavimento, la obra representa una transformación urbana integral. La eliminación de zanjas, la incorporación de una moderna red de desagües y la futura pavimentación definitiva significan mayor seguridad, mejor accesibilidad para ambulancias, transporte y servicios públicos, además de una valorización del entorno para miles de familias.
Con esta intervención, Rosario continúa consolidando un modelo de obras que prioriza la infraestructura de base para garantizar soluciones duraderas y preparar los barrios para su crecimiento futuro.
