El seleccionado argentino empató 1-1 en el tiempo reglamentario y se impuso 3-1 en los shoot-outs. Majo Granatto marcó el gol del empate y Cristina Cosentino fue decisiva en los penales.
Las Leonas volvieron a tocar el cielo. La Selección argentina femenina de hockey sobre césped derrotó este sábado a Países Bajos en una final inolvidable y se consagró campeona del mundo por tercera vez en su historia.
El partido disputado en el Wagener Hockey Stadium de Amstelveen terminó 1-1 en el tiempo reglamentario, pero Argentina fue mucho más efectiva en la definición por shoot-outs y ganó 3-1 para quedarse con el título.
El equipo dirigido por Fernando Ferrara volvió a escribir una página dorada del deporte argentino y, además, consiguió el título en la casa del gran dominador del hockey femenino mundial.
Majo Granatto apareció en el momento justo
Países Bajos había golpeado sobre el cierre del segundo cuarto. Yibbi Jansen, mediante un córner corto, puso el 1-0 cuando faltaban apenas segundos para el descanso.
Argentina no bajó los brazos. Las Leonas buscaron el empate durante toda la segunda mitad y finalmente encontraron su premio en el último cuarto.
A los 54 minutos, María José “Majo” Granatto apareció después de un córner corto para marcar el 1-1 y devolverle la vida al conjunto argentino.
Con el empate, la definición se trasladó a los shoot-outs.
Cosentino, otra vez gigante
En la definición desde el punto, Cristina Cosentino se convirtió en una de las grandes protagonistas de la consagración.
La arquera argentina respondió en los momentos decisivos y permitió que Las Leonas tomaran ventaja en una serie cargada de tensión.
Victoria Granatto, Brisa Bruggesser y Sofía Cairó fueron protagonistas de la definición argentina. Cairó tuvo la responsabilidad del último remate y no falló: su ejecución selló el 3-1 definitivo.
El festejo fue inmediato. Jugadoras, cuerpo técnico y todo el plantel se abrazaron dentro del campo de juego para celebrar una conquista que parecía especialmente difícil ante el seleccionado local.
Tercera estrella y una historia que se repite
El campeonato conseguido en Amstelveen es el tercero de la historia de Las Leonas, después de los títulos obtenidos en Perth 2002 y Rosario 2010.
Y hay una particularidad que vuelve todavía más especial esta consagración: las tres conquistas mundialistas argentinas fueron ante Países Bajos.
En 2002, Argentina ganó por penales después del 1-1; en 2010 se impuso 3-1 en Rosario; y ahora volvió a derrotar a las neerlandesas, esta vez por shoot-outs después del empate 1-1.
Argentina vuelve a lo más alto
Las Leonas llegaron a esta Copa del Mundo invictas y fueron creciendo partido a partido hasta alcanzar su séptima final mundialista.
El título significa además el regreso de Argentina a la cima del hockey femenino después de 16 años y permite que el seleccionado quede en soledad como el segundo equipo con más títulos mundiales, detrás de Países Bajos, que suma nueve.
La tercera estrella ya está en el escudo.
Las Leonas volvieron a ser campeonas del mundo. Y lo hicieron, una vez más, derrotando a Países Bajos en una final que quedará para siempre en la historia del hockey argentino.
