El entrenador nunca terminó de conquistar al hincha canalla y los últimos resultados aumentaron el malestar. El partido ante Newell’s aparece como una prueba decisiva para recomponer la relación con Arroyito.
Rosario Central atraviesa un momento particular. El equipo continúa teniendo objetivos importantes, pero alrededor de Jorge Almirón se instaló un clima de cuestionamiento que excede los resultados de un solo partido.
El técnico llegó para conducir un plantel de enorme expectativa, con Ángel Di María como principal figura y con la obligación de competir tanto en el torneo local como internacionalmente. Sin embargo, su propuesta futbolística nunca consiguió una adhesión plena de los hinchas.
La eliminación de la Copa Libertadores frente a Corinthians y la posterior derrota como local frente a Gimnasia profundizaron las críticas. Central llegó al clásico necesitado no solamente de puntos: también necesitaba recuperar confianza y volver a conectar al equipo con su gente.
Una relación difícil con el hincha
La situación tiene una particularidad: no se trata simplemente de evaluar números.
La Capital describe que Almirón ya consiguió ganarle un clásico a Newell's, pero aun así nunca logró conquistar definitivamente al público canalla. El propio presidente del club llegó a reconocer públicamente durante el año la resistencia que existía hacia el entrenador.
Eso convierte al clásico de este domingo en mucho más que tres puntos.
Una victoria podría darle oxígeno y modificar el clima. Un resultado adverso, especialmente después de los últimos golpes deportivos, volvería inevitablemente a colocar la continuidad del entrenador en el centro de la discusión.
Central tiene mucho en juego
El problema para la dirigencia es que el proyecto deportivo fue construido para competir en grande. Central incorporó jugadores importantes y cuenta con una figura mundial como Di María. Por eso, la expectativa alrededor del equipo es considerablemente superior a la de una temporada convencional.
El sitio oficial del club muestra una campaña con buenos resultados mezclados con golpes importantes: Central consiguió victorias en el torneo y en la Libertadores, pero quedó eliminado del certamen continental y posteriormente perdió en Arroyito ante Gimnasia.
¿Está definida la salida de Almirón?
Por ahora, no corresponde afirmar que Almirón esté despedido. Las fuentes actuales siguen ubicándolo como entrenador de Rosario Central y la información publicada hoy coloca el foco en la presión deportiva y en su relación con los hinchas.
El escenario, sin embargo, merece atención.
Almirón necesita resultados, pero principalmente necesita algo que hasta ahora le resultó más difícil conseguir: convencer al hincha de Central.
Y en Rosario existe un partido capaz de cambiar cualquier historia en noventa minutos: el clásico.
