Las principales bolsas del mundo registran fuertes caídas en el inicio de la segunda semana de marzo, en medio de la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente y la fuerte suba del precio del petróleo, que volvió a superar la barrera de los US$100 por barril.
Por: Martin Rios
Los mercados internacionales reflejan la incertidumbre generada por la persistencia del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán, un escenario que impacta directamente sobre el comercio energético global y genera volatilidad en los activos financieros.
Europa abre con fuertes pérdidas
En Europa, los principales índices bursátiles operan con retrocesos generalizados:
-
París: -2,72%
-
Fráncfort: -2,51%
-
Milán: -2,79%
-
Londres: -2,71%
-
Madrid: -3,22%
En ese contexto, el índice Euro Stoxx 50 cae 2,76%, mientras que en España el Ibex 35 pierde 2,81%, perforando los 17.000 puntos y acumulando una caída cercana al 10% en poco más de una semana desde el inicio del conflicto.
Asia también cerró en rojo
La tendencia negativa también se replicó en los mercados asiáticos.
-
Tokio: -5,24%
-
Seúl: -5,96%
-
Hong Kong: -1,35%
-
Shanghái: -0,67%
El temor a una escalada mayor en Medio Oriente y su impacto sobre la energía y el comercio internacional alimenta la aversión al riesgo entre los inversores.
Petróleo en máximos desde 2022
El principal factor detrás de la volatilidad global es la disparada del precio del petróleo, que alcanzó su nivel más alto desde 2022, cuando comenzó la guerra entre Rusia y Ucrania.
El barril de Brent, referencia para Europa, llegó a escalar hasta los US$120, aunque luego moderó su cotización a US$105,5, lo que representa una suba del 13,8%.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, también rozó los US$120 antes de retroceder a US$102,9, con un avance del 13,3% respecto del cierre anterior.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la tensión
La suba del petróleo está directamente vinculada al bloqueo de la circulación en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula cerca del 20% del petróleo que se comercializa en el mundo.
Ante esta situación, los países del G7 analizan liberar de forma coordinada parte de sus reservas estratégicas de crudo, con el objetivo de estabilizar los precios y evitar un impacto mayor en la economía global.
También sube el gas en Europa
La crisis energética también golpea al mercado del gas. El precio del gas natural en Europa registró un fuerte incremento superior al 15%, ante el riesgo de que el conflicto afecte las exportaciones de gas natural licuado provenientes del Golfo Pérsico.
En ese marco, el contrato de futuros TTF holandés, referencia para el continente europeo, subió hasta 61,7 euros por megavatio hora, consolidando una tendencia alcista que vuelve a poner presión sobre la economía del bloque.
Impacto global
La combinación de tensión geopolítica, energía cara y mercados financieros en caída vuelve a encender las alarmas entre analistas y gobiernos, que observan con preocupación la posibilidad de que el conflicto derive en una nueva crisis energética global.
