La confianza del consumidor retomó en enero un sesgo ascendente, luego del retroceso registrado hacia el cierre de 2025.
Así lo reflejó el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que mostró una suba mensual del 2,24% y se ubicó en 46,57 puntos, según el informe del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Torcuato Di Tella.
Pese a la mejora, el indicador aún se mantiene 1,72% por debajo del nivel registrado en enero de 2025, lo que da cuenta de una recuperación gradual y todavía heterogénea del ánimo social frente a la evolución de la economía.
El repunte de enero estuvo impulsado principalmente por el subíndice de Bienes Durables e Inmuebles, que creció 9,90%, señal de una mayor predisposición a realizar compras de mayor valor. En tanto, el componente de Situación Personal avanzó 1,83%, mientras que la Situación Macroeconómica volvió a mostrar un retroceso, con una caída del 2,23%.
Al analizar el horizonte temporal, las Condiciones Presentes registraron una mejora significativa del 7,88%, reflejando una percepción algo más favorable del momento actual. En contrapartida, las Expectativas Futuras cayeron 1,40%, lo que evidencia que persisten dudas respecto al rumbo de la economía en los próximos meses.
El informe se elaboró a partir de una encuesta realizada por Poliarquía Consultores entre el 5 y el 15 de enero de 2026, sobre una muestra de 1.000 casos en distintos centros urbanos del país.
El interior, motor de la mejora
El desglose regional deja un dato relevante desde una mirada federal: el interior del país fue la región con mayor suba mensual, con un avance del 7,90% en la confianza del consumidor. En contraste, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró una caída del 1,48%, mientras que el Gran Buenos Aires mostró una variación prácticamente neutra, con un -0,07%.
Este comportamiento refuerza la idea de que la percepción económica comienza a recomponerse con mayor fuerza en el interior productivo, donde actividades vinculadas al comercio, la agroindustria y los servicios muestran señales más claras de reactivación.
Diferencias por nivel de ingresos
Por nivel de ingresos, la confianza mostró comportamientos dispares. Los hogares de ingresos medios y altos evidenciaron una mejora en su percepción, en línea con la recuperación del subíndice de bienes durables. En cambio, los sectores de menores ingresos continúan mostrando mayores dificultades, condicionados por el impacto de la inflación acumulada y la fragilidad del mercado laboral.
En este contexto, el dato de enero sugiere un inicio de año con señales moderadamente positivas, aunque con una recuperación que no es uniforme y que sigue dejando al descubierto las tensiones estructurales de la economía argentina, especialmente visibles al comparar las grandes áreas metropolitanas con el interior del país.
