La concesión por 25 años de la vía navegable troncal definirá el futuro logístico de la Argentina y la región.
Por: Martín Rios
El próximo 27 de febrero vence el plazo para la presentación de ofertas en la licitación internacional para la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay, una infraestructura estratégica por donde circula cerca del 90% del comercio exterior argentino y buena parte del intercambio de Paraguay, Bolivia, Uruguay y el sur de Brasil.
El proceso, impulsado por la Agencia Nacional de Puertos y Vías Navegables (ANPyVN), prevé una concesión por 25 años y concentra expectativas tanto por el volumen de inversiones proyectadas —más de 10.000 millones de dólares— como por su impacto estructural en la competitividad exportadora del país.
Mucho más que una vía navegable
La hidrovía no es solamente un corredor fluvial: es el eje logístico que conecta el complejo agroexportador del Gran Rosario con el mundo. Desde sus terminales portuarias sale la mayor parte de la soja, el maíz, el trigo y sus derivados industriales que sostienen el ingreso de divisas.
En este contexto, la profundidad proyectada de 40 pies, la modernización tecnológica y la reducción de costos tarifarios en más del 10% en dólares aparecen como variables determinantes para mejorar la eficiencia y reducir el costo argentino.
El presidente de CIARA–CEC, Gustavo Idigoras, sintetizó el momento: “Con esta licitación nos jugamos las próximas décadas de logística exportadora competitiva”.
Transparencia y participación
El proceso incluyó durante 2025 mesas técnicas con empresas navieras, productores, gobiernos provinciales y países limítrofes. Además, se realizaron audiencias públicas y se incorporaron observaciones ambientales y regulatorias.
Un dato relevante es que se solicitó auditoría externa de Naciones Unidas, cuyo informe —de más de 100 páginas— concluyó que el pliego presenta estándares internacionales de transparencia y que al menos ocho empresas globales están en condiciones de competir.
Entre los puntos destacados del pliego se encuentran:
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Aumento de profundidad a 40 pies.
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Incorporación formal de Entre Ríos al esquema troncal.
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Creación de un órgano público-privado de monitoreo por 25 años.
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Inversiones en tecnología y seguridad contra el narcotráfico.
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Reducción de tarifas respecto del esquema actual.
Impacto federal y regional
Para Santa Fe, y particularmente para el Gran Rosario, la definición de esta concesión es determinante. El complejo portuario de la región es uno de los más importantes del mundo en procesamiento de oleaginosas.
Una hidrovía más profunda y eficiente puede significar:
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Mayor ingreso de buques de gran porte.
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Menores costos logísticos.
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Mayor competitividad frente a Brasil y Estados Unidos.
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Incremento potencial en volumen exportado.
Pero también abre debates ambientales y de control estatal, en un escenario donde la infraestructura estratégica vuelve a ocupar un lugar central en la agenda económica nacional.
El 27 de febrero no será solo una fecha administrativa: marcará el inicio de una nueva etapa para el sistema logístico argentino. El desafío no es menor: garantizar competitividad, transparencia y sustentabilidad en una infraestructura que define el pulso exportador del país.
