Consumo en retroceso: cae la venta de combustibles y refleja el freno de la economía real

Consumo en retroceso: cae la venta de combustibles y refleja el freno de la economía real

En marzo se vendieron 1,39 millones de m³ entre naftas y gasoil, con una caída interanual del 1,8%. El dato confirma un primer trimestre en rojo y expone señales de enfriamiento en consumo, producción y logística.

Por Martín Ríos

El consumo de combustibles volvió a encender una señal de alerta en la economía argentina. Durante marzo, las ventas totales alcanzaron los 1.394.360 metros cúbicos, lo que representa una caída del 1,8% interanual, consolidando una tendencia negativa que ya se refleja en el acumulado del primer trimestre de 2026, con un retroceso del 1,1% respecto al mismo período de 2025.

Lejos de ser un dato aislado, la baja en la demanda de combustibles suele funcionar como un termómetro directo de la actividad económica, ya que impacta tanto en el consumo cotidiano como en el transporte de mercaderías y la producción.

Naftas y gasoil: caída generalizada

El desglose por tipo de producto muestra una contracción en los segmentos más utilizados por la mayoría de la población:

  • Naftas: -2,4% interanual
  • Gasoil: -1,1% interanual

Pero el dato más relevante aparece en los combustibles de mayor volumen:

  • Nafta súper: -4,1%
  • Gasoil común: -5,8%

Estos números reflejan con claridad un cambio de comportamiento: menos consumo o migración hacia opciones más eficientes o directamente menor uso del vehículo.

Premium en alza: una economía fragmentada

En contraposición, los combustibles premium mostraron incrementos:

  • Nafta premium: +2,7%
  • Gasoil premium: +6,4%

Este fenómeno revela una segmentación cada vez más marcada del consumo, donde los sectores de mayor poder adquisitivo mantienen o incluso incrementan su demanda, mientras que el resto ajusta.

En términos estructurales, esto configura una economía “de dos velocidades”:
por un lado, un núcleo que sostiene niveles de consumo; por otro, una mayoría que recorta gastos esenciales.

Impacto en Rosario y la región

En una región productiva como Rosario y el sur de Santa Fe, la caída en el consumo de gasoil tiene un peso específico. No sólo afecta al transporte urbano, sino también a la logística agroindustrial, el movimiento portuario y las economías regionales.

Menos combustible vendido implica:

  • Menor circulación de bienes
  • Ajuste en costos de transporte
  • Posible desaceleración en la actividad comercial

En este contexto, la baja en los volúmenes no sólo responde a precios, sino también a una menor intensidad en la actividad económica general.

El comportamiento del mercado de combustibles en los próximos meses será clave para anticipar el rumbo económico. Si la tendencia se profundiza, podría consolidar un escenario de enfriamiento del consumo en plena transición del primer semestre.

Por ahora, los datos dejan una conclusión clara: el ajuste ya no es una expectativa, es una realidad que se empieza a ver en indicadores concretos del día a día.