En el país, más de 4,3 millones de adultos viven con diabetes, pero casi un 30% desconoce su condición. Al momento del diagnóstico, 1 de cada 4 ya presenta complicaciones vasculares. Especialistas advierten que la detección temprana es clave para evitar daños severos en órganos vitales.
La diabetes se consolidó como una de las enfermedades crónicas más relevantes de la región. Es un trastorno metabólico caracterizado por niveles elevados de glucosa en sangre que, cuando no es tratado adecuadamente, puede generar complicaciones graves: daño en la retina, insuficiencia renal, infarto, ACV y lesiones en piernas y pies que pueden derivar en amputaciones.
Además, es la tercera causa de pérdida de años de vida por muerte prematura en América Latina: se estiman más de ocho millones de años perdidos por esta causa.
Más de 4,3 millones de argentinos tienen diabetes —y 1,2 millones no lo saben
Según la edición 2025 del Atlas Internacional de Diabetes, en Argentina:
-
1 de cada 10 adultos vive con diabetes
-
Esto equivale a 4,3 millones de personas
-
29% no está diagnosticado, es decir: 1,2 millones de argentinos
El principal problema es la demora: muchos llegan al diagnóstico hasta 7 años tarde, lo que explica que 1 de cada 4 pacientes ya presente complicaciones vasculares cuando finalmente consulta.
Una enfermedad que avanza desde la infancia
Los factores de riesgo de la diabetes tipo 2 ya están presentes en edades cada vez más tempranas:
-
En Latinoamérica, el 16% de los niños tiene obesidad.
-
El 19% de los adolescentes también presenta exceso de peso.
-
En Argentina, la cifra asciende a un alarmante 40%.
-
El 81% de los adolescentes no realiza suficiente actividad física.
Este escenario anticipa un aumento progresivo de casos en los próximos años si no se intensifican las políticas de prevención.
Un llamado regional por el Día Mundial de la Diabetes
En el marco del Día Mundial de la Diabetes, especialistas latinoamericanos pidieron fortalecer el diagnóstico oportuno y derribar mitos que dificultan el tratamiento.
La Dra. María Gabriela Rovira, vicepresidenta de la Sociedad Argentina de Diabetes, subrayó que la enfermedad puede controlarse eficazmente:
“Con buenos niveles de glucemia, hábitos saludables y un tratamiento sostenido en el tiempo, es posible prevenir o retrasar sus complicaciones”.
La alimentación saludable, la actividad física regular y el control médico son pilares fundamentales. A esto se suman opciones terapéuticas actualizadas, desde medicamentos orales hasta insulina y análogos de GLP-1, que permiten un manejo más personalizado.
Por su parte, la Dra. Liliana Silva Gómez, directora médica para LATAM en el área cardiometabólica de Sanofi, advirtió:
“Latinoamérica enfrenta una doble urgencia: prevenir nuevos casos y asegurar que quienes ya tienen diabetes accedan a diagnóstico temprano y tratamiento adecuado”.
Ambas especialistas remarcaron la importancia de capacitaciones médicas, investigación y cooperación público-privada para ampliar el acceso a cuidados de calidad.
El costo de no tratar la diabetes
Un estudio argentino publicado este año midió que el costo directo anual de tratar a un paciente con diabetes es de entre US$ 1.774 y US$ 1.808.
Pero el costo se multiplica dramáticamente cuando la enfermedad deriva en complicaciones:
-
Infarto: entre 6,8 y 9,2 veces más caro
-
ACV: entre 2,2 y 47,7 veces más
-
Insuficiencia cardíaca descompensada: entre 7,5 y 9,8 veces
-
Enfermedad renal: de 2,4 a 2,8 veces más
-
Nefropatía terminal: hasta 8,8 veces más
A estos se suman costos indirectos: ausentismo laboral, discapacidad, mortalidad prematura y la carga para las familias y cuidadores.
La conclusión es contundente: invertir en prevención y control temprano es mucho más económico que tratar las complicaciones avanzadas.
Hacia un nuevo paradigma: diagnóstico precoz en diabetes tipo 1
A nivel mundial, está creciendo la implementación de programas de detección precoz de anticuerpos para identificar riesgo de diabetes tipo 1. Esto permite: prevenir complicaciones severas al debut, iniciar tratamiento de forma anticipada, y mejorar la calidad de vida desde etapas tempranas.
