Trabajadoras y trabajadores municipales recibieron formación en RCP y uso del DEA. Los distritos y el Concejo ya cuentan con desfibriladores y personal entrenado para actuar ante emergencias cardíacas.
En el marco del programa “Rosario, ciudad cardioprotegida”, la Municipalidad de Rosario instaló un desfibrilador externo automático (DEA) en el Palacio Municipal, al tiempo que personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) brindó capacitación en Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y en el uso correcto del dispositivo a empleados y empleadas del edificio ubicado en Buenos Aires 711.
La iniciativa forma parte de una política sostenida del municipio para reducir la morbimortalidad por enfermedades cardiovasculares y la muerte súbita cardíaca, principales causas de fallecimiento a nivel mundial.
Cabe recordar que en septiembre pasado la Secretaría de Salud Pública ya había realizado capacitaciones similares en los centros municipales de distrito Noroeste, Sudoeste, Norte y Sur, donde también se instalaron DEA. Con la incorporación del dispositivo en el Palacio de los Leones, todos los edificios municipales de alta concurrencia cuentan ahora con equipamiento y personal capacitado.
“Cardioproteger salva vidas”
La secretaria de Salud Pública, Soledad Rodríguez, explicó que un espacio cardioprotegido implica que, ante una muerte súbita, haya personas capaces de reconocer el paro cardiorrespiratorio, activar el sistema de emergencias (107), iniciar RCP y acceder a un desfibrilador en los primeros minutos.
“Este combo permite que una persona en muerte súbita tenga hasta un 70% de probabilidades de recuperarse sin secuelas. Sin estos recursos, esa posibilidad cae drásticamente”, remarcó la funcionaria.
Según datos oficiales, el municipio invirtió cerca de 20 millones de pesos en la compra de siete desfibriladores y en la reposición de parches y baterías. Los DEA permiten detectar automáticamente si el paciente necesita una descarga eléctrica para restablecer el ritmo cardíaco.
Equipos simples, uso comunitario
Durante la capacitación, encabezada por el director del SIES, Cristian Bottari, y el referente del Área de Calidad y Seguridad del Paciente, Juan Becerra, se destacó que los desfibriladores son seguros, automáticos y pueden ser utilizados por cualquier persona.
“El equipo analiza lo que está ocurriendo en el corazón y solo actúa si detecta una arritmia que requiere desfibrilación”, explicó el enfermero Jorge Carrera, uno de los instructores. Además, subrayó que los DEA están disponibles no solo para el personal interno, sino también para emergencias que ocurran en las inmediaciones de los edificios, especialmente en zonas de alta circulación.
Un problema de salud pública
Las enfermedades cardiovasculares representan cerca del 30% de las muertes en Rosario. La muerte súbita cardíaca tiene una incidencia estimada de 1 a 2 casos cada mil habitantes por año, y puede afectar a personas con o sin diagnóstico previo.
En Argentina, se registran entre 40.000 y 60.000 muertes súbitas anuales, es decir, una cada 15 minutos. Las estadísticas internacionales indican que si se inicia RCP de calidad y se accede a un DEA dentro de los primeros 3 a 5 minutos, la sobrevida con buena función neurológica puede alcanzar el 60%.
Con estas acciones, Rosario avanza en la construcción de una ciudad cardioprotegida, donde la prevención, la capacitación y la respuesta rápida pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
