Suelten al payaso

Suelten al payaso

 Joker ha cambiado el mundo de las películas de superhéroes. Con la difícil tarea de mostrar el mundo desde la perspectiva del villano más famoso, logró imponerse en el cine y alcanzar records nunca antes imaginados. Las claves de este logro.

 En plena época de películas basadas en comics, una de las apuestas más particulares de DC, dio frutos de una forma impensada. El largometraje más rentable de la historia, se retiró de los cines con una ganancia total de $1072 miles de millones a nivel mundial. Si bien no es la más taquillera de la historia, es la que más veces ha duplicado su costo de producción, que fue de $55 millones (alcanzó ganancias de casi 20 veces el valor de su inversión).

¿Por qué logró tanto éxito a nivel mundial? Si bien el efecto contagio jugó una buena pasada para que alcance estas cifras, Joker tuvo varios baluartes que le han hecho explotar. En primer lugar, tenemos que destacar todo lo que significa hacer una película en solitaria del villano más conocido del mundo de los comics, y sin mostrar a su némesis como tal, en ningún momento. Limitándose a referencias, y a mostrar la propia Ciudad Gótica en la época pre Batman, el personaje de Joker brilla por sí mismo.

 El hombre que ríe

 Contar la historia del Guasón no es simple. Su historia de origen ha variado constantemente, y diferentes comics han tratado su psicología de diversas maneras. Cada adaptación lo ha presentado en una perspectiva diferente, y parecería que lo único que los une es su color del pelo y su locura.

 En este sentido, hay que destacar el trabajo de guion a cargo de Todd Philipps, que ha adaptado el personaje creado por Bill Finger y Bob Kane, poniéndolo como la victima de esta sociedad. El comic The Killing Joke (Alan Moore) es el que más ha inspirado a la película, mostrando que el Joker siempre quiso adaptarse al sistema, pero que solo un mal día puede cambiar a cualquier persona, y él es el claro ejemplo de esto.

 Motivaciones

 Durante las 2 horas de la película podemos ver cómo se sintetiza y critica a la idea de  meritocracia. La escena perfecta que lo retrata es cuando Arthur Fleck se encuentra con el joven Bruce Wayne, reja de por medio. Esa división muestra cómo una persona puede hacer todos los esfuerzos posibles por sobrevivir, y aun así no tener la suerte; la cara contraria es un niño que no hizo más que nacer en una familia de millonarios, y por eso puede vivir en una mansión con mayordomo.

 En toda la primera parte vemos eso, un pobre hombre que no hace otra cosa que seguir adelante y poner su mejor cara, hasta que la propia sociedad se lo lleva por delante. Sociedad representada por delincuentes y violentos que se hacen presente para que Arthur empiece a desarrollar sus tintes asesinos.

 A su vez, vemos cómo el Estado lo deja de lado, cuando por recortes de presupuesto, cortan sus sesiones de terapia, por considerarlas un gasto. Así, vemos cómo ya empieza el punto de saturación de odio, y su inicio por la locura y la esquizofrenia. En el último tramo de la película esto se hará más notable, cuando en todo momento, Arthur cree que está haciendo lo mejor, y que le está devolviendo al mundo lo que el mundo le dio.

Joaquin Phoenix

 El ganador del Oscar a mejor actor ha logrado estar a la altura de sus predecesores y enriquecer mucho más a este personaje. Con un marcado trabajo en lograr el físico escuálido, crear una risa que haga honor al Joker, más su labor actoral para encarnarlo, ha sorprendido a todos y se ha llevado todas las menciones.

 Era difícil la tarea teniendo en cuenta todos los que han encarnado al Guasón. Cesar Romero presentó una versión más similar a la de un payaso; Jack Nicholson personificó de una gran forma a un gánster; Hearth Ledger hizo historia con su adaptación anarquista; Mark Hamill creó un villano con una risa aún más icónica; y por último, Jared Leto brindó una nueva perspectiva, que no pudo brillar como se esperaba.

Dicho en otras palabras, cada actor le dio un enfoque diferente y Phoenix pudo tomar lo mejor de cada uno para unirlos en el filme en solitario. Por primera vez, no necesitó a Batman para brillar y ni siquiera lo mencionó. Esas 2 horas fueron suficientes para empezar desde un hombre casi normal, mostrando su faceta más humana, hasta llegar el momento de estallar y mostrar la parte sádica del personaje, lográndolo con creces.

Inspiración en el cine

 Claras son las referencias que se pueden encontrar a películas predecesoras de la creación de anti héroes. El más claro ejemplo es a Taxi Driver, de Martin Scorsese. Vemos de esa manera siempre la historia del protagonista para poder acompañarlo en sus desdichas, hasta poder sentir pena o empatía con él, para justificar cualquier accionar que tenga más tarde.  

 También hay que mencionar a Fight Club, que comparte la crítica al sistema capitalista y meritocrático, poniendo el foco en una manera de quebrarlo y lograr una revolución. En este caso, se une a las personas, que no son pocas, que vivieron esa mala suerte, y que desean destruir el modelo. En suma, las escenas donde vemos la esquizofrenia de ambos protagonistas, es donde encontramos una sorpresa, y nos regalan la ambigüedad del final, para quedarnos pensando qué fue lo que realmente pasó.

 A modo de cierre, debemos mencionar que la gran apuesta de Warner Bros volvió con creces y logró situaciones poco habituales del mundo del cine de comics. Nos dejó pensando sí realmente el Joker era el villano en todas las aventuras de Batman, y esto solo era una muestra de por qué hay que escuchar dos versiones de una misma historia.

 Sumemos la necesidad de volver a verla para re preguntarse algunas escenas, y entender otras miradas que plantea el director como critica. Todo el éxito que ha logrado es merecido, y realmente ha brindado el gusto de ver cómo un personaje que creíamos que conocíamos, puede ser reinventado y cómo puede ser disfrutado en diferentes versiones.